Editorial:

En el punto de partida

Santiago, de 7 de abril de 2013

En vastas regiones del mundo el April fools’ day(1) es el equivalente a nuestro Día de Inocentes. Su origen no está claro ya que algunos lo remontan a los comienzos de la era cristiana, pero es en Inglaterra donde hay rastros más visibles, por lo menos desde los Cuentos de Canterbury, de Chaucer (fines del siglo XIV).

Para los chilenos, se trata apenas de un dato anecdótico. Pero tal vez deberíamos tomarlo más en serio: el 1 de abril de este año se convirtió en el punto de partida de la campaña eleccionaria que culminará en noviembre y puso en la palestra a los candidatos, incluyendo a la recién regresada Michelle Bachelet. Ha habido más novedades en estos días, a partir de la aprobación en la Cámara de Diputados de la acusación constitucional contra el ministro de Educación. El oficialismo ha reaccionado sorprendentemente con confusión y desconcierto. Hay quienes todavía quieren negociar el pronunciamiento del Senado, pero al mismo tiempo se oyen otras voces que descalifican a la oposición por “injusta”, “innoble”, “cobarde” y –el viejo estribillo de la dictadura- por “antipatriótica”.

No es la única contradicción: se acusa a los gobiernos de la Concertación de ser incapaces de resolver los problemas del sistema, pero se destaca que pidieron (y tuvieron) la ayuda de Harald Beyer. Alguna responsabilidad tendrá entonces el llamado “mejor ministro de educación” de las últimas décadas. Es la misma inconsecuencia de tratar de inhabilitar a senadores opositores por sus eventuales vínculos con universidades, obviando que hay también senadores oficialistas igual o más relacionados con el sistema universitario.

En materia de conflictos de intereses el oficialismo debería ser más cuidadoso.

Ya comenzó la carrera presidencial. Y, por lo que se ve, será dura y encarnizada. Pero tiene una ventaja: será difícil que alguien se excuse diciendo que no está “ni ahí”. Eso sería más propio de tontos o de inocentes.

Ello, en definitiva, es una buena noticia: este año probablemente tendremos mayor participación, en todo nivel, que nunca desde 1990.

Abraham Santibáñez

Nota: 1: Según Wikipedia, existen variadas formas de escribir el nombre del día, incluyendo: "april fool's day", "april fools' day" o "all fools' day"