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Donan la única colección que existe de revista La Voz

Información Periodística por: Carlos Oliva Vega
croliva@uc.cl

La vicerrectora de Investigación, Sol Serrano, y la jefa de la Biblioteca de Humanidades, Javiera Bravo, recibieron de parte del periodista Abraham Santibáñez cuatro tomos empastados de esta emblemática revista del Arzobispado de Santiago.


La Voz se publicó entre los años 1953 y 1964. Comenzó como quincenario y terminó como un cotizado impreso semanal. En la foto, el periodista Abraham Santibáñez y la jefa de la Biblioteca de Humanidades Javiera Bravo.

Fueron años intensos para el pequeño equipo periodístico detrás de la Revista La Voz. No habían muchos recursos, pero el grupo se las arregló para hacer un periodismo de primer nivel. Por sus páginas se informó del aplastamiento de las protestas anticomunistas en Europa oriental a mediados de siglo, de la muerte de Gabriela Mistral en 1957, del comienzo del Concilio Vaticano II en 1962, del asesinato del presidente John Kennedy en 1963...

La Voz es la memoria de una época entera y desde esta semana estará disponible en la Biblioteca de Humanidades gracias a una colección de cuatro tomos empastados, además 34 ejemplares sueltos, donados por el periodista y ex profesor de la UC Abraham Santibáñez.

Como revista del Arzobispado de Santiago La Voz surgió 1953 como un medio quincenal. Con el tiempo, el impreso se tranformó en un semario que perduraría hasta 1964. Si bien emanaba desde una institución eclesiástica, fue realizado por un grupo de destacados profesionales como Abraham Santibañez, Alejandro Magnet y Gastón Cruzat.

Tal como había sido hace 150 años cuando se puso al sacerdote Fray Camilo Henríquez al frente del primer periódico del país, "La Aurora de Chile", la historia de La Voz comienza con sacerdotes como directores y hacia al final, con dos laicos como el abogado Gastón Cruzat y yo mismo (Abraham Santibáñez)”, aseveró el periodista en la ceremonia oficial de la donación realizada el pasado martes. En la misma, el experto en ética periodística también recordó a su pequeño equipo, compuesto de redactores y un par de fotógrafos:

Este grupo vivió y opinó sobre una serie de hechos que marcaron la existencia de La Voz. En esos años vivimos dos elecciones presidenciales (la de Alessandri y Frei Montalva)... Y estuvimos también en el '62, cuando en un paro nacional murieron baleadas seis personas en la Población Cardenal Caro. Una portada inolvidable ilustró eso con una foto en que aparecen niños huyendo en desbandada bajo la amenaza de fusiles militares”.

Durante la ceremonia, la historiadora y vicerrectora de Investigación Sol Serrano no sólo repasó las anécdotas de su encuentro con esta revista mientras recababa material para un artículo relacionado con la Iglesia, el Concilio Vaticano II y la política años atrás, sino también, apreció las virtudes profesionales de Santibáñez.

Lo conocí cuando era subdirector de la Revista Hoy y no precisamente en tiempo fáciles, y la forma en que él se jugó por esa revista, los riesgos que se corrían al hacerlo, la radicalidad de hacerlo era en los márgenes de lo posible. Era un gran periodismo... (Abraham) ha sido un testimonio a la libertad de expresión y cómo ella es un pilar para la democracia”, señaló la vicerrectora frente a un grupo de académicos, bibliotecarios y antiguos periodistas del viejo semanario.

Además de La Voz, la donación de Santibáñez también incluyó ocho fascículos del desaparecido medio “La nueva aurora”. Todos estos impresos estarán disponibles para toda la Comunidad UC desde esta semana en la sala de la Colección Patrimonial de la Biblioteca de Humanidades del Campus San Joaquín. Son copias impresas y antiguas, y por eso, según la jefa de esta unidad, Javiera Bravo, “todos los números de la revista se digitalizarán en el laboratorio de digitalización de la Biblioteca de Humanidades y serán sólo consulta en sala, restringido por derecho de autor a fotocopiar o a tener copia de la revista”, explicó.

Viernes, 31 de Julio de 2015