Diplomáticos fuera de control

La historia de Chile registra notables ejemplos de embajadores del más alto nivel.

Claude G. Bowers, quien representó en los años 40 y 50 a Estados Unidos en Santiago, realizó una excelente gestión en años difíciles. Protagonizó numerosos anécdotas, pero solo habló de ellas después del término de su misión. Su libro, Misión en Chile, lo muestra como un observador perspicaz. Nunca, sin embargo, puso su carrera en peligro por hablar de más.

Chile. Durante la dictadura, muchos de ellos corrieron el riesgo de ser expulsados por ayudar a las víctimas de la violaciones a los derechos humanos, Y, por supuesto, numerosos representantes chilenos que han dejado huellas profundas más allá de nuestras fronteras, empezando por Agustín Edwards Mac Clure en la Ligas de las Naciones, hasta el, grupo que contribuyó a consolidar la situación internacional después del caos de la Segunda Guerra Mundial.

Cada uno de ellos representó a nuestro país, según los cánones tradicionales de la diplomacia. Lo explica el autor Luis Melo Lecaros en “Diplomacia contemporánea. Teoría y práctica”:

La diplomacia es la primera línea defensiva del país, de su seguridad e integridad territorial, de sus intereses y aspiraciones legítimas y su acción debe inspirarse en el más puro patriotismo…

A estas alturas es evidente que la confirmación en su cargo del embajador chileno en Uruguay, pese a sus destempladas declaraciones, no fue la mejor solución. A pesar de los precedentes –casos en que sí se aceptaron renuncias- Eduardo Contreras seguirá representando a nuestro país en Montevideo.

El Ministerio de Relaciones Exteriores, en un intento por superar el problema, declaró que el caso no sentaba precedentes. Y, además, emitió una circular recordando lo esencial: los diplomáticos no tienen opiniones propias… salvo que renuncien.

No pasó mucho tiempo, sin embargo, cuando los pasillos del edificio que antes ocupó el hotel Carrera, volvieron a llenarse de rumores y cuchicheos. La agregada cultural en Estados Unidos, Javiera Parada, reaccionó con fiereza ante la situación del ex alcalde Cristián Labbé, detenido por el caso Tejas Verdes. Lo hizo vía twitter, apuntando a lo que considera esencial: “Labbé alega el "debido proceso" que negó a tantos chilenos”.

A la UDI –partido en que milita Labbé- esta opinión le pareció excesiva, pero el jefe directo de Javiera, el embajador Valdés, la apoyó sin reservas: “Considero a Javiera Parada una profesional de gran capacidad de trabajo y amplia trayectoria en el mundo de la cultura. Me congratulo de contar con su aporte en la importante tarea de representar a Chile y al Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet”. Aseguró, eso sí, que oportunamente hizo llegar a Parada las instrucciones de la Cancillería.

Van dos salidas de madre. ¿La tercera será la vencida?

A. S.
Octubre de 2014
Publicado en los diarios El Día de La Serena, El Centro de Talca, El Sur de Concepción y La Prensa Austral de Punta Arenas