La ética en pauta

El Colegio de Periodistas -creado por la ley 12.045, del 11 de julio de 1956- acaba de cumplir 58 años de vida.

Los celebró en Santiago con una Jornada acerca de “¿Qué periodismo tenemos?”, convocada por el Tribunal de Ética de la región metropolitana. El jueves 10 de julio el investigador norteamericano Peter Phillips, presidente del “Proyecto Censurado”, dio a conocer el trabajo de este organismo que tiene casi 40 años de existencia. Al día siguiente, se efectuó una jornada de reflexión con exposiciones de seis periodistas y un abogado acerca de los desafíos actuales de la ética periodística.

Esta preocupación sobre la responsabilidad de los comunicadores no es nueva. Este año, sin embargo, se intensificó tras las críticas al desempeño de algunos profesionales durante el terremoto de Iquique y el incendio de Valparaíso.

El argumento de fondo de quienes creemos que lo ideal es la autorregulación (es decir, el control ejercido por los propios informadores) y no una imposición por ley, es que así se resguarda mejor un valor fundamental: la libertad de expresión. Hace más de seis décadas, cuando culminaban las gestiones para crear el colegio, se insistió permanentemente en que el objetivo era lograr la “dignificación” del periodismo. Y uno de los ejes de ese empeño era precisamente la formación universitaria. Junto con ampliar los horizontes culturales de los periodistas, se incluía la deontología, entendida como la “parte de la ética que trata de los deberes y principios que afectan a una profesión”.

Aunque el tema ético forma parte de la cultura humana por lo menos desde Aristóteles, durante mucho tiempo los periodistas se preocuparon casi exclusivamente de la defensa de la libertad de expresión. Sólo en el siglo XX se puso de relieve la necesidad de sistematizar lo referente a la responsabilidad ética. Por sorprendente que parezca, únicamente a partir del final de la Segunda Guerra Mundial surgió como una necesidad el establecimiento de normas de conducta. Un paso decisivo se dio en Estados Unidos cuando una comisión especial (Comisión Hutchins) planteó que la libertad podría estar en peligro por la falta de cuidado de los medios y los periodistas. En dicho informe se esboza lo que más tarde se bautizaría como la “teoría de la responsabilidad social” destinada a describir y enjuiciar las relaciones entre la prensa y sociedad.

La Comisión resumió el desafío a partir de una exigencia básica: los medios “deben entregar un recuento veraz, amplio e inteligente de los acontecimientos diarios, en un contexto que les dé sentido”.

Sigue siendo una tarea irrenunciable.

A. S.
Julio de 2014
Publicado en los diarios El Día de La Serena, El Centro de Talca, El Sur de Concepción y La Prensa Austral de Punta Arenas