En camino resbaladizo

A casi 30 años del final de la dictadura, la elección del próximo domingo será la culminación de un proceso complejo pero consolidado

En los últimos días cuesta diferenciar las ofertas de Sebastián Piñera y de Alejandro Guillier. El contenido de la franja electoral no ha hecho muchas distinciones y ello es un buen síntoma, muy distinto del crispado clima de los años 60. En la actualidad, aunque el panorama internacional no es tranquilizador, estamos lejos de las amenazas apocalípticas de la Guerra Fría.

Estado Unidos está renunciando a su liderazgo y en su lugar surgen potencias como la Unión Europea y China cuyo discurso es de encomiable moderación

Los vaivenes de esta campaña son fundamentalmente de origen interno. Conscientes de ello los candidatos y sus equipos, se empeñaron en evitar todo riesgo. Pero los impulsos personales son casi siempre incontrolablemente fuertes

En la difícil última etapa Sebastián Piñera cometió errores. El primero fue denunciar, sin pruebas, que había habido “muchos” votos marcados en la primera vuelta electoral. El segundo problema surgió por el mal uso del verbo “corregir” en relación a los casos de transgénero.

El primer traspié le sirvió a Beatriz Sánchez para anunciar su público apoyo a Guillier.

Pero en esta pedregosa ruta, la ventaja de Guillier duró poco. También tuvo errores.

En Concepción afirmó que, dado que Chile “está en condiciones de darle a su juventud el derecho a la educación… le meteremos la mano en el bolsillo a quienes concentran el ingreso”. Igual que Piñera, terminó echando marcha atrás.

Después, en el foro de la Archi, generó dudas respecto de la eliminación de la deuda para el 40 por ciento más pobre. Su jefe programático, Osvaldo Rosales, debió precisar que “la condonación se mantendría siempre y cuando la persona se mantenga en el 40 por ciento más pobre”.

Para Guillier, lo mejor en estos días, fue el explícito respaldo de la ex candidata Carolina Goic. Lo mismo hizo la presidenta interina del partido, la periodista Miriam Verdugo. Más tarde, con un efecto impredecible, recibió los votos de Gabriel Boric y Giorgio Jackson. Más positiva fue, sin duda, la visita del expresidente uruguayo José Mujica.

Con las encuestas tan mal evaluadas después de la primera vuelta y ante la gran incógnita acerca del grado de abstención, es comprensible que por ahora nadie se atreva a cantar victoria.

A. S.
Diciembre de 2017
Publicado en los diarios El Día de La Serena, El Centro de Talca, El Sur de Concepción y La Prensa Austral de Punta Arenas