Balances polémicos

 

Es natural que un gobierno que termina su período quiera entregar un positivo balance a la posteridad. Lo que no ha sido tan frecuente, sin embargo, es que ese recuento se reparta profusamente y “a domicilio” a lo largo de todo el país. Igualmente novedoso es que, invariablemente, se incluya una comparación con la “herencia” (deficitaria, obviamente) recibida del “gobierno anterior”.

¿Por qué la insistencia? Según Alfredo Jocelyn-Holt, porque la meta de Sebastián Piñera “es que Chile sea el primer país de Latinoamérica que derrote la pobreza y el subdesarrollo. De ahí su porfía en ‘los resultados reales’ de la sociedad y economía chilenas”.

Es un propósito plausible.

Lo discutible es que se han entregado cifras que ya están siendo cuestionadas y que podrán serlo más y más. Por una parte, se incluyen numerosos porcentajes difíciles de comprobar. La mayor controversia gira en torno a la reconstrucción. Lo dijo el propio primer mandatario: “Yo le puedo asegurar que, comas más, comas menos, hoy día hemos logrado reconstruir un 97 por ciento de lo que ese devastador y destructor terremoto y maremoto destruyó en pocos minutos la madrugada del 27 de febrero de 2010”.

Evitando una confrontación directa, Michelle Bachelet prefirió reconocer que “este gobierno ha hecho un esfuerzo importante… Lo que corresponde en el próximo gobierno es hacer un catastro detallado de las ciudades y en lo rural, donde hemos percibido que a veces han habido avances más lentos y en todo lo patrimonial”.

El balance no se limitó a la reconstrucción. Otros índices han sido cuestionados en la medida que se recuerdan los problemas del censo, definido inicialmente como “el mejor de la historia”.

La polémica va desde los índices de “victimización” (delincuencia) a los de crecimiento económico. El argumento fundamental lo señaló el economista Ricardo Ffrench-Davis: Bachelet entregó la economía en crecimiento mientras que Piñera lo hace cuando está en declinación. Lo confirmó el duro golpe que recibió el optimismo oficialista cuando el Banco Central señaló que el Indicador mensual de actividad económica (Imacec) tuvo en enero una variación de 1,4 por ciento. Es la cifra más baja desde hace cuatro años, cuando llegó Piñera a La Moneda.

El ministro de Hacienda le quitó importancia al dato, pero es difícil que convenza.

En un ámbito más general, La Fundación Ciudadano Inteligente cifró en 61 por ciento el cumplimiento del programa ofrecido en la campaña de 2009 y en los sucesivos mensajes del 21 de mayo. Conforme la misma fuente, sólo un 30 por ciento de los proyectos de ley de Sebastián Piñera llegaron a concretarse.

Todo lo anterior, pese a la insistencia en la celebración de los eventuales buenos resultados, deja en suspenso lo que sucederá en cuatro años más. En los últimos días el Presidente optó por la reserva.

"Ya he dicho que ese tema (el de una nueva candidatura presidencial) lo voy a pensar y decidir después del 11 de marzo", enfatizó, en el programa "Las caras de La Moneda" de Canal 13.

Por ahora es lo más prudente.

A. S.
Marzo de 2014
Publicado en los diarios El Día de La Serena, El Centro de Talca, El Sur de Concepción y La Prensa Austral de Punta Arenas