Polémica por reportaje en Chicureo

29 de Enero de 2012

Consulta:
¿Cuál es su opinión en torno al revuelo que se produjo en las redes sociales luego del reportaje de Chilevisión en que se entrevistó a una dueña de casa del condominio de Chicureo que obliga a sus trabajadores a entrar y salir en mini-buses? ¿Qué le parece que las declaraciones hayan sido recortadas por los periodistas? ¿Hay una falta a la ética?

Consulta directa de una periodista de La Hora


Respuesta:
Como toda consulta de este tipo, queda en evidencia una vez más que los temas éticos son siempre discutibles: rara vez, si la hay, se tiene una solución única. Esto no significa que la ética sea acomodable, sino que depende de muchos factores, empezando por el tema mismo y continuando por el medio de comunicación implicado y sus características.

Este caso, como se recuerda en la pregunta, se inició en medio de la polémica por las eventuales discriminaciones contra el personal doméstico en Chicureo, cuando una entrevista de Chilevisión a una vecina desató la ira generalizada en las redes sociales. Luego, al darse a conocer el video de la entrevista completa, se produjeron negativas reacciones contra el canal. Adicionalmente, se anunció el despido del funcionario que entregó, sin autorización de la estación de TV, dicho video.

Lo primero que llama la atención es el tono de las reacciones en las redes sociales. Ello no es novedad, pero siempre preocupa. Tras la exhibición de parte de la entrevista, se generaron de inmediato cientos de “posteos”. La enorme mayoría, descalificaba duramente (groseramente, incluso) a la entrevistada. Posteriormente, al darse a conocer el texto íntegro de la entrevista, surgieron otros comentarios en otro tono e incluso se llamó a denunciar al canal ante la justicia o los tribunales éticos. Como resultado, en dos días el Consejo Nacional de TV recibió por lo menos 19 denuncias. No hay información de otras instancias de autorregulación, como el Consejo de Ética de los Medios o el Tribunal de Ética y Disciplina del Colegio de Periodistas. También se insinuó, aunque parece difícil de concretar, que podría presentarse una demanda en los tribunales de justicia.

  1. Parece conveniente revisar la reacción de las redes sociales. Es, sin duda, fuera de toda proporción y solo grafica un problema que existe desde el comienzo mismo de Internet, los blogs, twitter y otras tecnologías similares. Al revés de lo que ocurre en los medios tradicionales, no hay control alguno en lo que se dice y, además, normalmente es imposible ejercer cualquier derecho, como por ejemplo el de rectificación. Es imposible, igualmente, hacer que intervenga la justicia.
  2. En cuanto a la versión “recortada” de la entrevista, hay que recordar que el ejercicio periodístico es, principalmente, un ejercicio de selección: no todas las noticias o lo que uno cree que son noticias, se dan a conocer. Influye en ello la orientación editorial del medio, incluyendo el público al cual se dirige y sus intereses conforme su nivel educacional o socioeconómico. Eso es lo que hace diferente a La Cuarta de El Mercurio o un canal de otro.
    La selección cabe ciertamente respecto del material recopilado. En un reportaje es imposible incluir todas las preguntas y todas las respuestas, pese a la queja recurrente de quienes alegan que los sacaron “de contexto”. Eventualmente podría demostrarse que hubo una intencionalidad en la selección de las “cuñas”, pero eso es difícil de probar y no parece que sea el caso.
  3. Respecto del uso sin autorización de material periodístico del canal, la opinión del responsable de este consultorio es que ello es una falta grave e incluso puede calificarse de delito. Ningún empleado de un medio puede usar libremente, para efectos particulares, lo que es de propiedad de la empresa. Esta es una regla habitual que naturalmente puede tener excepciones... pero que deberían justificarse con buenos argumentos.

En síntesis: lo que aquí ha ocurrido es una reacción emocional, que difícilmente se podría sostener ante un tribunal ético y menos aun ante un tribunal de justicia. Pero siempre existe el derecho a hacerlo.