Citas textuales

La versión de ME-O

P. Una de las empresas que supuestamente le financió es de un exyerno de Pinochet. ¿Hasta qué punto le puede perjudicar la imagen como hombre de izquierda haber recibido dinero del pinochetismo?
R. Mire, mi abuelo, Edgardo Enríquez, ministro de educación de Allende, no le daba entrevistas al diario El Mercurio porque era pinochetista. Le cortaba el teléfono. Yo doy entrevistas en el Mercurio. Cuando llegué a Chile, mi primera gran contradicción fue ser compañero de curso de hijos de militares, que se enorgullecían de haber matado a mi padre. Hace mucho rato que vivo en un mundo de contradicciones. Juzgo a la gente por lo que hace y defiende. Nosotros defendemos una asamblea constituyente que supere este modelo. Pero tratar de disociar la realidad, cuando las portadas que me han regalado son de diarios pinochetistas que acusaron a mi padre de ladrón y terrorista sin nunca dar una disculpa. Tengo tíos desaparecidos. Si fuera mínimamente riguroso no daría entrevistas en Chile. Una anécdota: tengo cuentas bancarias en un banco que mi padre asaltaba, que aún hoy está en manos de gente que admiró a Pinochet. ¿Qué hago, cierro mis cuentas? Soy hincha de un equipo cuyos directivos fueron o son pinochetistas. Esa es la lucha, no nos arrepentimos de haberla dado como movimiento.
P. ¿Incluido recibir dinero de ellos?
R. Quiero precisar que hemos actuado conforme a la ley, ya le he respondido. Creo que la defensa a Pinochet en 1998 en Londres fue un tremendo error porque validó que era norma que la estructura mediática, productiva, financiera fuera pinochetista. Yo entré en política en 1998 por eso. Aguanté la contradicción de pasear en las calles donde estaban los asesinos de mi padre, libres. De estudiar en colegio en que te decían que bueno que matamos a tu padre. Duramente. Y después vino 1999 con los socialistas defendiendo a Pinochet en Londres. Y me dije, ya estamos cruzando una línea. Se transformó la necesidad de hablar con Pinochet en una virtud. La combatimos, la denunciamos. Asumo que nuestro partido tiene una cuenta muy importante con eso entre los chilenos.

Parte de la entrevista de Marco Enríquez-Ominami en El País


Uso inédito de Whatts App

Este senador no se baja a última hora

Senador independiente Antonio Horvath, consultado si se sentía aludido por los dichos del ministro del Interior, Jorge Burgos, quien tras el rechazo del Senado al nombramiento de Enrique Rajevic como nuevo contralor, afirmó que tenía asegurado el último voto necesario para la ratificación, pero que luego, “por WhattsApp, el senador me comunicó su cambio de opinión”.


La explicación de los atrasados

Usted comprende que entre chocar en la carretera, con la cantidad de agua que hoy caía, o llegar a la hora, yo prefiero no llegar a la hora, yo tengo dos niños y una señora, y yo me debo a ellos antes que a una sesión de la Cámara

Ricardo Rincón (DC).


La explicación de los atrasados (2)

Dejé mi carpeta y mis lentes y salí al baño, para serle sincero, para no estar con eufemismos, fui al baño por un apuro

Osvaldo Andrade (PS)


La explicación de los atrasados (3)

Mentir por miedoMás allá de los motivos, fue un error no haber estado presente hoy. Quiero que la agenda de probidad avance y hoy contribuí a que no lo hiciera

Gabriel Boric (Independiente)


Invitación al vicio

¿Cómo una mujer sale diciendo en un programa que veamos películas pornográficas, que son buenas y que van contribuir a la salud de los jóvenes y a enseñarles a tener hijos?... No me lo puedo creer. Es una invitación pública al vicio y al libertinaje

Jeque egipcio Jaled al Guendi, en el canal Al Hayat comentando declaraciones de la actriz y presentadora de televisión Intisar Abdelbaset en favor de las páginas web pornográficas.


Mentir por miedo

Me fui a entrevistar con mi mayor, quien estaba en una reunión con los familiares, me mostró la hoja de ruta y me preguntó si me acordaba de ese procedimiento, le dije que no (...) estaba esperando afuera y en ese momento llegó el cabo segundo Muñoz y mientras mi mayor conversaba con otro oficial, me dijo al oído que era el procedimiento en el que fuimos a botar al huevón a la cárcel, señalándome que me quedara callado (...) me llamó el cabo Valencia, quien me dijo que no tenía que decir nada y mantener la versión (...) Me entrevisté con el capitán y le confesé todo, le conté que había mentido porque tenía miedo

Manuel Carvajal. Uno de los carabineros que están siendo sumariados por haber abandonado a una persona con una enfermedad mental en medio del desierto y que hasta ahora no ha sido encontrada)