Citas textuales

Lonquén

Y se inicia la teleserie con el caso de los Hornos de Lonquén. ¿Irá alguien a mencionar en ese capítulo que los enterrados en esos hornos fueron extremistas de izquierda ajusticiados por carabineros de baja graduación de la comisaría de la zona, sin conocimiento de sus superiores inmediatos y muchos menos de la Junta de Gobierno? No, eso no lo van a decir en la teleserie, porque se trata de proseguir el lavado de cerebros para desprestigiar al gobierno que salvó a Chile y lo convirtió en un país ordenado y próspero, y no de defender la verdad.

Hermógenes Pérez de Arce. El Mostrador. 22 de julio de 2011


Televisión Nacional

El contexto e intención de la serie (técnicamente admirable, con jovencito terrorista puro y mal hablado, cura no pedófilo, niña idealista, agricultor avergonzado de ser patrón, juez implacable con los uniformes, suspenso en la música de fondo y nicotina ambiental que recuerda el buen cine francés) es un abuso de platas públicas, y vulnera, de punta a punta, las propias “orientaciones programáticas y editoriales” de TVN, que la obliga a “la presentación equilibrada de hechos y opiniones, reconociendo la diversidad de perspectivas, y sensibilidades que se dan en el país”, amén de promover la “unidad”, el “pluralismo”, la “objetividad”, la “imparcialidad”, la “rigurosidad en la explicación de los hechos”, y el “equilibrio programático ecuánime frente a distintas visiones sociales”. Es un hecho público, notorio e inaceptable, que la administración pasada del canal haya “atado” la exhibición de este programa y su costoso financiamiento, contra el decente voto de todos los consejeros que no eran de la Concertación.

Diputado Alberto Cardemil,. Ex subsecretario del Interior en el régimen de Pinochet. La Segunda


Derechos Humanos

Por otra parte, pareciera abrirse un debate que se expresa en las diversas interpretaciones que existen sobre las causas que motivaron los crímenes ocurridos durante la dictadura, cuestión que seguramente seguirá su curso en el tiempo y que es parte del debate plural y democrático. Lo que no está en cuestión es el consenso de la población en torno a los hechos ocurridos, como lo demuestra una reciente encuesta aplicada por el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) y que evidencia que el 80% de los chilenos considera que durante el régimen militar se violaron gravemente los derechos humanos. Es en este campo donde no pueden admitirse tendencias revisionistas y negacionistas, las que constituyen no sólo un atentado a las víctimas, sino que a la sociedad chilena en su conjunto. La memoria, esta memoria, está profundamente ligada al derecho a la verdad y a la justicia en países que, como Chile, han sufrido violaciones sistemáticas y generalizadas de los derechos humanos. Así lo han refrendado el Estado y sus instituciones.

Conocer lo que ocurrió entre 1973 y 1989 y resaltar el papel que cumplieron las iglesias, así como los defensores de derechos humanos que actuaron defendiendo, asistiendo, e incluso escondiendo a los perseguidos por el aparato de seguridad de la dictadura es un homenaje que la sociedad les debía a estos actores.

Lorena Fries Monleon, directora del Instituto Nacional de Derechos Humanos en La Segunda.