Que nadie quede atrás…

Las dos primeras escuelas de Periodismo de Chile (de las universidades de Chile y de Concepción), están cumpliendo 61 años de existencia. No es una fecha llena de simbolismo. Pero, gracias a la inquietud de Gustavo González, ex director del plantel de la “U”, esta vez la celebración tuvo un componente significativo: el lanzamiento del libro “Para que nadie quede atrás”.

El título se inspira en un verso de Atahualpa Yupanqui: “…Y en nosotros nuestros muertos, pa’ que nadie quede atrás…”. Son los retratos de 25 periodistas fallecidos que egresaron de tres sedes: la “guagua de fierro, cemento y cristal”, como bautizó una vez Santiago del Campo al edificio junto al Pedagógico, en Macul; las construcciones que antes ocupó la DINA en calle Belgrado, y las actuales instalaciones en el campus Juan Gómez Millas.

Son 25 perfiles (siete mujeres entre ellos) redactados por sus propios compañeros, con sus emocionados recuerdos, tanto de los años de estudio como de los inicios de su vida profesional. El editor afirma que son “semblanzas que constituyen íntimos retratos escritos en primera persona, otras que más bien adoptan el formato de la crónica testimonial, y algunas que apuestan a la reconstrucción de eventos históricos y biográficos”.

En su mayoría eran muy jóvenes cuando perdieron la vida por enfermedades, accidentes o como resultado de la persecución. Todos combinaron labores profesionales con la docencia. Todos dejaron una huella profunda que conmueve hasta hoy a quienes los conocieron, desde la Premio Nacional Raquel Correa hasta destacados comunicadores de radio, TV o prensa escrita.

Raquel, retratada por su amiga y compañera de curso Lidia Baltra, era precisamente de la primera generación, bautizada en su momento como “vendedores de sol”. Pero esa generación y parte de la siguiente fueron duramente golpeadas por la dictadura: muchos ex alumnos quedaron sin trabajo después del golpe militar, no pocos fueron detenidos y torturados y algunos perdieron la vida en el exilio. Pese a ello, en la obra –por ahora solo en edición electrónica: http://web.uchile.cl/archivos/uchile/archivos/PQNQA/ hay una nota de permanente optimismo. Dice el editor González:

El rescate de las figuras de compañeras y compañeros es un homenaje a quienes dejaron sus huellas de amistad, solidaridad y talento en su paso por nuestras aulas, pero es también un aporte a la recuperación de la memoria colectiva de nuestra Escuela de Periodismo, que a sus 61 años entra en la etapa de “adulto mayor” en medio de desafíos permanente de renovación y de lucha por la democratización de las comunicaciones y por una educación superior libre y gratis.

La tarea no termina.

A. S.
04 de Mayo de 2014
Publicado en los diarios El Día de La Serena, El Centro de Talca, El Sur de Concepción y La Prensa Austral de Punta Arenas