Periodista sin título

Intuición.
1.f. Facultad de comprender las cosas instantáneamente,
sin necesidad de razonamiento.
Diccionario de la Lengua Española

En tres ocasiones –según propia confesión- la Presidenta Bachelet ha tomado una decisión contra sus propias intuiciones. La última, dijo, fue no haber regresado de inmediato a Santiago cuando estalló el escándalo Caval. Aceptó entonces el consejo de sus asesores, no se vino y abrió la puerta a un largo proceso de dudas que sólo empezó a cerrarse el miércoles, con la entrevista en Canal 13.

Nunca ha hablado de sus intuiciones acertadas. Es posible que aceptar la invitación de Mario Kreutzberger a hablar de manera franca haya sido una buena intuición. Fue una decisión arriesgada, como un salto de trapecista sin red, con la única seguridad de que el mítico animador es quien ha entrevistado a más Presidentes, chilenos o no. Lo hizo sin esforzarse por ocultar sus emociones. Por lo menos en dos instantes, las lágrimas afloraron s sus ojos: cuando se refirió a la “imprudencia” de su hijo Sebastián y cuando anunció que había pedido la renuncia a todos sus ministros. Por algo, a renglón seguido, Kreutzberger le habló de sus “dos hijos”: el biológico, Sebastián Dávalos, y el político, Rodrigo Peñailillo.

La entrevista desconcertó a muchos chilenos. A los periodistas, en primer lugar: siempre han mirado con recelo las incursiones reporteriles de Don Francisco. También se desconcertó buena parte de la clase política, aunque ese es otro tema.

La arista periodística la abordó el animador sin complejos. Cuando la Presidenta lo trató de periodista, se sacudió hábilmente el sayo rechazando el apelativo. Pero evidentemente actuó como periodista y como buen periodista al lograr que, finalmente, ella hablara francamente de lo que ha vivido desde comienzos de febrero, cuando Qué Pasa hizo estallar la información sobre los negocios de su hijo y su nuera.

Pero lo más importante fue el anuncio del cambio de gabinete. Obviamente, más que el trabajo del entrevistador, este golpe noticioso fue el resultado de una decisión personal de la Presidenta. Ello no le quita mérito a la entrevista. Al revés, subraya que siempre en estos casos lo más importante es la credibilidad. Y en la actualidad, don Francisco es, sin duda, el más creíble de los entrevistadores: espontáneo, sin poses, sin temor a hurgar en la sensible piel de cualquier entrevistado. Ha cultivado por años su prestigio como independiente junto con una gran capacidad de generar confianza.

Tal vez llegó la hora de darle el título de periodista honoris causa.

A. S.
Mayo de 2015
Publicado en los diarios El Día de La Serena, El Centro de Talca, El Sur de Concepción y La Prensa Austral de Punta Arenas