Periodismo trascendente

A la periodista Raquel Correa Prats no le faltaron reconocimientos en vida.

Fue la primera periodista universitaria en obtener, en 1991, el Premio Nacional de Periodismo. Entre otras distinciones recibió los premios Lenka Franulic (1963), Helena Rubinstein (también 1963), Laurel de Oro (1972), del Consejo Mundial de Educación (1982), Embotelladora Andina Coca-Cola (1987), Silvia Pinto y Carmen Puelma (2004). En 2009 el Senado la distinguió entregándole el grado de Comendador.

Nunca, sin embargo, recibió un homenaje como el que le brindó la Asociación de Mujeres Periodistas, en vísperas del tercer aniversario de su fallecimiento. En el Salón de Honor del viejo edificio del Congreso en Santiago, testigo de solemnes momentos de nuestra historia republicana, se vivió una emotiva ceremonia. En ella, como correspondía a una periodista que se destacó por sus entrevistas, lo más granado del mundo político, encabezado por el ex presidente Ricardo Lagos, reconoció su notable trayectoria. En la ocasión, la presidenta de las mujeres periodistas, Patricia Silva, anunció que una plaza de Santiago llevará el nombre de Raquel Correa y un nuevo premio destinado a la mejor entrevistadora, la recordará a partir de este año.

No hay duda de que uno de los momentos cumbre de la vida profesional de Raquel se produjo el 12 de abril 1987, cuando en medio de un programa en Canal 13, donde estaban, además de ella, Lucía Santa Cruz y Roberto Pulido, Ricardo Lagos apuntó con el dedo al General Pinochet. Lo que siguió ya es parte de la historia.

Solo faltaban minutos para el término del espacio, cuando Lagos, mirando a las cámaras, le enrostró al dictador lo que le parecía una inconsecuencia al presentarse como candidato pese a que, años antes, había declarado que sólo gobernaría hasta 1988. “No comprendo cómo puede haber una persona con tanta ambición de poder”.

Pese a los esfuerzos de la conductora por recuperar el control del programa, Lagos siguió adelante: “Raquel, usted me va a excusar…Hablo por 15 años de silencio”.

Al ver nuevamente la escena, la reflexión de fondo es clarísima: solo una periodista que había construido una sólida imagen de seriedad podría brindar una posibilidad así a un político como Lagos.

Se temieron represalias, pero no las hubo. Y un año y medio más tarde triunfó el “No” en el plebiscito que derribó al régimen. La responsabilidad es de los millones que optaron por el “No”, pero tanto Raquel Correa como Ricardo Lagos habían hecho un año antes un gigantesco aporte.

Motivo más que suficiente para rendirle a ella un homenaje en el Congreso Nacional

A. S.
Septiembre de 2015
Publicado en los diarios El Día de La Serena, El Centro de Talca, El Sur de Concepción y La Prensa Austral de Punta Arenas