Para el registro

Premio a Vivian Lavín

La periodista Vivian Lavín (“Vuelan las plumas” en Radio de la U. de Chile) recibirá el próximo lunes 25 de septiembre el premio Alejandro Silva de la Fuente. La distinción tiene por objetivo destacar a un profesional de las comunicaciones por el buen uso del idioma en su trabajo.

El año pasado la premiada fue M. Teresa Cárdenas de El Mercurio. Anteriormente han sido galardonados Héctor Soto (La Tercera), Juan Pablo Cárdenas (Radio U. de Chile), Ascanio Cavallo, Antonio Martínez y numerosos otros periodistas.


Periodista asesinado en Honduras

Desconocidos en motocicletas dispararon y mataron al periodista Carlos Williams Flores en el pueblo de Tegucigalpita, Honduras, en la tarde del 13 de septiembre.

Flores, que trabajaba en Canal 22 en la comunidad de Cuyamel y dirigía el programa “Sin pelos en la lengua”, fue asesinado cuando regresaba a Cuyamel luego de cubrir un tema sobre agricultura, informó La Prensa. El periódico agregó que los sicarios de motocicletas estaban supuestamente “esperando para asesinarlo”.

Un portavoz de la policía, el subcomisionado Luis Osavas, identificó al periodista asesinado como Carlos William Juárez, aunque varios medios de comunicación han señalado su apellido como Flores, según la AFP.

En su programa, Flores informó sobre las irregularidades en el municipio y el país, según informó La Prensa. El Comité por la Libre Expresión (C-Libre) de Honduras dijo que Flores era crítico de las “empresas que se dedican a sembrar zacate para generar energía y empresas de palma africana”. “Al parecer dichas empresas han deforestado miles de hectáreas de bosque, en la zona de Cuyamelito, Cuyamel y los humedales del Rio Motagua”, informó C-Libre.

Citando al Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, la AFP informó que 71 periodistas, dueños y empleados de medios de comunicación han sido asesinados en Honduras desde 2003. La impunidad en esos crímenes es del 91 por ciento, agregó.

Fuente: Blog Periodismo en las Américas


Periodismo en tiempos de guerra en Brasil

Madre, no aguanto más esta guerra”, dice una pequeña de 10 años en un audio publicado por el periódico Extra, de Río de Janeiro, Brasil. La niña es habitante de Manguinhos, una comunidad de la Zona Norte de esa ciudad brasileña, donde las confrontaciones armadas son cotidianas.

La palabra que ya era usada informalmente por los cariocas que viven en áreas de riesgo se convirtió en parte del discurso oficial del periódico Extra, de Grupo Globo. El 16 de agosto, el Extra creó la sección “Guerra do Rio” (“Guerra de Río”), para reportar “todo aquello que se escapa al patrón de normalidad civilizada, y que sólo vemos en Río”, de acuerdo con el editorial que presentó la iniciativa. “Los crímenes que ocurren en cualquier metrópoli del mundo: homicidios, robos, crímenes sexuales” siguen siendo publicados en las páginas policíacas tradicionales.

Sin embargo, la decisión generó controversia y fue criticada por periodistas y especialistas en seguridad pública. Las Fuerzas Armadas brasileñas –que desde el 28 de julio operan en Río de Janeiro- niegan la existencia de una guerra. En entrevista reciente con el diario Estadão, el portavoz del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, coronel Roberto Itamar Cardoso Plumo, dijo que el uso del término es una “exageración mediática”.

La verdad es que cualquier cosa que pasa en Río, a veces de menor gravedad, acaba resonando en Brasil y en el mundo”, declaró Plumo, de acuerdo con Estadão.“Da la impresión de que Río de Janeiro vive una guerra, y no es así. Esa imagen de guerra es una exageración mediática, no corresponde a la realidad”.

Después de la declaración, el Extra publicó un reportaje en su portada sobre una película de propaganda oficial del Gobierno federal que, de acuerdo con el diario, “refuerza el preconcepto de elegir la salida bélica como solución para las comunidades pobres”.

El anuncio de la decisión de crear una nueva sección en el periódico ocupó toda la primera plana del 16 de agosto, e incluyó el titular “É guerra” (“Es guerra”) y la revelación de un documento confidencial de la Secretaría de Seguridad que ubica 843 áreas de Río de Janeiro dominadas por grupos armados, llamadas “territorios controlados ilegalmente”. Las diez regiones más violentas suman 23 kilómetros cuadrados “donde la Constitución brasileña no vale nada”, escribió el autor del artículo, el periodista Rafael Soares.

Fuente: Blog Periodismo en las Américas