Para el registro

Palabras de Abraham Santibáñez en la entrega de la colección de Hoy al Círculo de Periodistas

Empezaré con un recuerdo

Hace años, una amiga me informó que quería vender su colección de la revista.

Me sorprendió. Creía -y creo- que hay cosas que no se venden. Es, como dice la marionetista con la que estoy casado cuando le piden que venda un muñeco: ¡Jamás! ¡Son mis hijos!

Estas revistas son nuestros hijos, fruto de nuestro trabajo en años difíciles para Chile y para el periodismo.

Es una colección que ha servido para varias investigaciones académicas, la más notable, sin duda, es la tesis con la que dos querida amigas, Dominique Spiniak y Paula Mobarec, se titularon en la UDP y que se convirtió en un libro.

No es la única investigación para la cual han servido estos ejemplares de HOY. De tiempo en tiempo se han asomado en mi casa estudiantes y periodistas, chilenos y extranjeros, que querían saber algo más de la historia de Chile en dictadura.

No es fácil desprenderse de esta colección, pero siento que es hora de dejarla en buenas manos para que la cuiden y pueda ser usada por más estudiosos.

Hay aquí buen material.

Están los sueños, las ilusiones y las esperanzas de un grupo de periodistas entonces muy jóvenes que queríamos, como dijo Emilio Filippi, ser una luz de esperanza y un punto de encuentro entre los chilenos.

Están también nuestros dolores y frustraciones. La impotencia frente a la censura y las restricciones siempre arbitrarias.

No son solo nuestras.

En ese tiempo estuvimos en buena compañía. Otras revistas, otros diarios, otras radios formaron parte de un batallón que no debe ser olvidado porque no es cierto que el periodismo se sumó como bloque a la dictadura.

Tuvimos muertos y heridos. Muchos sufrieron distintas presiones y prisiones.

Más que llorar esos dolores, hoy día me alegro de estar aquí. Le agradezco al Círculo de Periodistas que reciba este testimonio y confío en que les sirva a las generaciones futuras como fuente de inspiración.

Creo que lo hicimos bien, pero espero que ellos lo hagan mejor.

24 de agosto de 2017


¿Ética periodística?

La recomendación del médico panelista del matinal de canal 13, Ricardo Soto, de usar clorito de sodio para el beneficio de la salud, llevó al Instituto de Salud Pública de Chile (ISP) a alertar sobre los peligros que, asegura, causa este producto que no está aprobado para su uso ni comercialización.

El facultativo en la sección “Medicina consciente” del Bienvenidos, dijo que dicho producto, también conocido como “Solución Mineral Milagrosa” (MMS por sus siglas en inglés) servía como un remedio para desintoxicar el cuerpo. La jefa de la Agencia Nacional de Medicamentos (Anamed), Isabel Sánchez, salir al paso de esta afirmación y aseguró al matinal que se trata era una sustancia peligrosa. “En ningún lugar del mundo tenemos conocimiento de que haya sido autorizado como medicamento. Chile lo tiene en distintas fórmulas registrado como un desinfectante de superficies”, afirmó.

Además aprovechó de hacer un llamado a la población: “Hay una gran cantidad de productos que se publicitan por Internet. Ese es un problema que tenemos en el mundo y las autoridades sanitarias, aduaneras y de policía, que hacen operaciones para retirar y bajar las páginas que dan este tipo de situaciones”. “Aclarar también que las terapias alternativas son estudiadas y autorizadas por el Minsal, y los terapeutas que las utilizan verifican las condiciones correctas de uso”, explicó. El ISP emitió una nota informativa donde asegura que esta era una sustancia peligrosa, pues señala que se trata de un químico usado como blanqueador y desinfectante, lo que representa un riesgo para la salud de las personas. “No corresponde a un medicamento y no cuenta con autorización de este instituto para ser usado en el tratamiento o prevención de enfermedades infecciosas, cardiovasculares o tumorales, entre otras”, informó. Además, la entidad enfatizó en que no existe evidencia científica que avale el consumo del MMS.

Fuente: Emol