Para el registro

Homenaje a Oreste Plath


Encuentro en Coyhaique

Con éxito y aplausos generalizados culminó en Coyhaique un Seminario cuyo propósito era interesar a bibliotecarios, funcionarios y profesores en el desarrollo de la lectura realizado los días 4 y 5 de agosto. Asistieron en respuesta a la convocatoria - de la Dibam y el Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas- personas que trabajan en Bibliotecas o son animadores de lectura en la XI Región.

Invitados a participar viajaron desde Santiago los periodistas Vivian Lavín, conductora del programa “Vuelan las plumas”, Juan Carlos Fau, de la librería Qué Leo, y Abraham Santibáñez, miembro de número de la Academia Chilena de la Lengua. El organizador, el miembro correspondiente de la Academia José Mansilla, subrayó que se trataba “de plantear lecturas cualitativas y emotivas, no aquellas cuantitativas o sometidas al imperio de la competencia… que los expositores hablaran desde su experiencia como lectores para interesar a los oyentes en un conjunto de obras leídas, sugerencias de libros o de temas y estrategias sencillas para interesar a otros a leer”.

También planteó que la comunicación fuera “principalmente desde el gusto y la emoción por las lecturas”.


Un “golpe duro” para el periodismo argentino

El Buenos Aires Herald, el periódico de habla inglesa de la capital argentina, cerró tras 140 años de impresión.

Hace casi un año, cuando el periódico pasó a una publicación semanal, puntualizó en un editorial: “El Herald ha estado enfrentando dificultades por un tiempo y aunque nuestra encarnación futura ha sido pintada como un nuevo reto y una oferta emocionante para el mercado, sería una tontería negar que un cambio tan dramático tenga un costo enorme, o que refleja también una industria mediática en crisis”.

También destacó que “las modificaciones a la publicidad pagada por el gobierno, su distribución y la recesión están exacerbando los cambios a un ritmo rápido” en Argentina.

El Herald comenzó como un periódico semanal de una sola hoja fundado por el inmigrante escocés William Cathcart en 1876. A lo largo de los años pasó a ser de publicación diaria, y también cambió de propietarios y editores que desempeñaron papeles en las negociaciones políticas y que fueron blanco de la represión del gobierno, se explicó su sitio digital.

El periodista británico Robert Cox fue editor del Herald durante los años de “La Guerra Sucia” (1976-1983), y ahora es recordado por sus críticas al régimen y trabajar para descubrir abusos de derechos humanos, incluyendo desapariciones forzadas. Cox, que recibió el Premio Maria Moors Cabot en 1978, fue forzada a exiliarse en los Estados Unidos debido a esta cobertura.

A menudo me preguntaban en Argentina cómo era que el Buenos Aires Herald, un pequeño periódico en lengua extranjera, pudo reportar en inglés y comentar en español sobre temas que nunca fueron mencionados en la prensa argentina. Los periodistas argentinos tenían dos teorías: que fuimos apoyados por la Embajada de Estados Unidos y que, como periódico en lengua extranjera, tuvimos inmunidad”, dijo Cox según su biografía “Dirty Secrets, Dirty War” (Guerra sucia, secretos sucios). “Nada fue cierto. Lo que sí tuvimos fue el respeto por la tradicional independencia del Herald y el apoyo incondicional de Peter Manigault, presidente y editor de la Evening Post Publishing Company de Charleston, S.C., que era propietaria del periódico. Él solo quería que trabajaremos y reportaramos la verdad. Esa fue la diferencia entre el Herald y la prensa argentina principal. Esta fue cómplice de la dictadura, el Herald no lo fue”.

Después del anuncio de que el Herald cerraría, Carlos Cué, corresponsal de El País en Buenos Aires, escribió: “Para los periodistas y los luchadores por los derechos humanos argentinos, el Buenos Aires Herald era un mito. Por eso su cierre definitivo, anunciado el lunes después de 140 años saliendo a la calle ininterrumpidamente, fue un golpe duro”.

Fuente: blog periodismo en las Américas