Para el registro

El calvario de Jatar

El pasado 3 de diciembre se cumplieron tres meses desde que el periodista y abogado chileno-venezolano, Braulio Jatar Alonso fue detenido y puesto en prisión en Venezuela. Durante este tiempo su familia y abogados han denunciado no solo irregularidades en su proceso de detención sino tratos inhumanos en la prisión que han afectado “gravemente” la salud del periodista.

El último parte de salud señala que Jatar sufre de un “presuntivo carcinoma baso celular, lesión oncológica (cáncer de piel) que sin tratamiento adecuado puede propagarse a otros tejidos y crecer en los músculos y huesos”, según dio a conocer la defensa del periodista.

La detención de Jatar el pasado 3 de septiembre ha incluido todo tipo de denuncias por parte de sus familiares sobre las irregularidades del proceso. Así por ejemplo, señalan que el periodista desapareció por 12 horas luego de ser detenido, se hizo un allanamiento a su casa durante esas 12 horas sin ninguna orden judicial y señalan que funcionarios oficiales presuntamente “sembraron” dólares en el vehículo del periodista para inculparlo del delito de legitimización de capitales o lavado de dinero.

Para su familia, como para otras organizaciones defensoras de derechos humanos, todo lo sucedido desde el 3 de septiembre ocurrió como represalia a que Jatar publicó en el medio que dirige, Reporte Confidencial, un video de una protesta ciudadana en contra del presidente Nicolás Maduro justo la noche anterior, es decir, el 2 de septiembre.

En realidad la detención como tal de mi hermano no comienza sino 72 horas después cuando se le presenta por primera vez ante un tribunal, y finalmente se entiende cuál es la acusación de la fiscalía [que] fue legitimización de capitales”, dijo Ana Jatar en conversación con el Centro Knight el pasado 30 de noviembre. “Valga la aclaratoria que en los 45 días [que se dieron], después de que investigaron todas las cuentas bancarias de mi hermano no encontraron ni una sola evidencia de que mi hermano pudiese tener 25 mil dólares en efectivo”.


Contra la “banalización” del periodismo

El periodista Thiago Antunes estaba trabajando en la redacción del periódico popular carioca O Dia el 28 de noviembre de 2015 cuando una noticia interrumpió la madrugada: 111 disparos de rifle y pistola habían sido disparados por la policía militar contra cinco jóvenes en la favela Lagartixa, en Costa Barros, un barrio pobre de la zona norte de Río de Janeiro.

Inicialmente, la cobertura de este caso, en O Dia y en varios otros periódicos de la ciudad, sería como muchas otras: rutinaria. Para los periódicos de Río de Janeiro, la cobertura de la fuente policial usualmente solo escucha las fuentes oficiales mientras que las víctimas son retratadas en números, no en palabras.

En el momento no se dio la debida importancia, fue como cualquier caso. Fue una cobertura rápida, del día a día. Las salas de redacción son muy pequeñas, no tienen tiempo de profundizar tanto en el tema”, dijo la reportera del periódico O Dia Gabriela Mattos al Centro Knight.

El caso de Costa Barros fue reportado inicialmente como una ejecución extrajudicial. Al día siguiente, la policía afirmaba que los jóvenes muertos no poseían armas en el momento del crimen. La cobertura tomó el rumbo hacia un fraude procesal cometido por la policía militar.

Es la realidad de un estado en el que 8.000 personas fueron muertas por la policía en la última década, según Amnistía Internacional. Sólo entre enero y septiembre de este año, hubo 631 registros de muertes resultantes de las intervenciones de la policía, de acuerdo con el Instituto de Seguridad Pública. En la zona de Costa Barros, tuvieron lugar 85 muertes.

Después de darse cuenta de que 2016 fue un año marcado por las violaciones a los derechos humanos en Río, Antunes, subdirector del sitio digital del periódico, sugirió una agenda que rompiera con la banalización con la que inicialmente se trató el caso Costa Barros. Tras cinco meses de investigación y un año después de la matanza, Antunes y los reporteros Adriano Araujo y Gabriela Mattos lanzaron un sitio especial con gráficos, videos y entrevistas a todas las familias de las víctimas, así como a expertos en derechos humanos.

Queríamos hacer un producto que cubriera la historia y también generará debate: ¿este es el camino que queremos para nuestra policía? Y de modo muy soñador, ¿es esta la manera en la que queremos vivir?, ¿es así que queremos que nuestra sociedad? No siempre podemos plantear estas cuestiones en la cobertura del día a día”, dijo Antunes en una entrevista con el Centro Knight.

Cuando la masacre cumplió un año, otros periodistas también buscaron representar la barbaridad de las muertes y la falta de avance en el proceso judicial. En el artículo “Las víctimas silenciosas de Costa Barros”, el reportero Jorge Rojas, del diario chileno The Clinic, en asociación con el sitio brasileño Agência Pública, las familias fueron el principal foco. El diario O Globo y el sitio G1 también publicaron entrevistas en profundidad con familiares de las víctimas de Costa Barros.

Fuente: Centro Knight


Periodista muerto en Argelia

El bloguero y periodista independiente argelino Mohamed Tamalt falleció el domingo 11 de diciembre en el hospital de Bab El Oued, de Argel, tras haber sido encarcelado el 27 de junio por cometer “ofensas” contra el presidente de la república, Abdelaziz Buteflika.

Tamalt había iniciado en agosto una huelga de hambre, durante la cual, según las autoridades penitenciarias de Argelia, tuvo que someterse a una intervención médica. Después de esa operación, cuando parecía que estaba mejorando, sufrió una “inflamación de pulmones”, según las mismas fuentes, y finalmente falleció. Sin embargo, su abogado, Amine Sidhoum, informó de que el periodista se encontraba en coma desde hacía varias semanas y ni él ni la familia tuvieron acceso a los informes médicos.

Un hermano de Tamalt denunció en su día que el periodista había recibido golpes en la cabeza y que tenía puntos de sutura en el cráneo, según recoge el diario El Watan, en un artículo titulado “Bochorno”. El abogado Sidhoum lamentaba en este periódico: “Esto es un grave precedente. Hace meses que apelamos a su puesta en libertad, pero las autoridades judiciales estaban sordas. Su muerte pesará sobre sus conciencias. Todos los que han sido responsables, de cerca o de lejos deben responder de sus actos”.

Fuente: El País


Los premios del diario El Mundo

El acto de entrega de los XV Premios Internacionales de Periodismo de EL MUNDO, que se celebró en el Hotel Palace de Madrid, se convirtió en una reivindicación del periodismo fuerte, independiente y comprometido con la libertad y el desarrollo de las sociedades a las que debe servir.

En presencia de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, el Premio Columnistas de EL MUNDO se concedió ex aequo a Salud Hernández-Mora, que escribe en el diario colombiano El Tiempo y es colaboradora de este periódico, y al israelí Gideon Levy, colaborador del diario de izquierdas Haaretz, defensor de la causa palestina. Hernández-Mora se ha distinguido por su crítica apasionada de la corrupción política y empresarial en Colombia. Contraria al acuerdo de paz entre el Gobierno y la guerrilla, fue secuestrada durante seis días el pasado mes de mayo. Levy ha hecho de la ocupación israelí su causa con la intención de abrir los ojos a sus conciudadanos a lo que considera una tremenda injusticia.

El Premio Reporteros de EL MUNDO recayó en los fotoperiodistas Manu Brabo y Santi Palacios, que han trabajado últimamente cubriendo la guerra de Siria e Irak el primero, y las rutas de los refugiados que huyen de África y Oriente Próximo, el segundo. “Les vemos a los cuatro como un ejemplo de compromiso con esta profesión, a la que servimos por vocación”, dijo de ellos el director de este periódico, Pedro García Cuartango.

Fuente: El Mundo