Para el registro

¿Qué es lo que piensa verdaderamente el embajador?

Tras un confuso intento de clarificación, el gobierno de Michelle Bachelet confirmó, el sábado, al abogado comunista Eduardo Contreras como embajador de Chile en Montevideo.

El episodio se inició con la publicación en La Diaria, periódico uruguayo, de declaraciones en que Contreras atribuyó los bombazos recientes en nuestro país a la derecha política y a grupos empresariales afines, aparte de otros conceptos sobre el PDC.

Ante la reacción inmediata, el nada diplomático Contreras siguió la pauta dictada hace poco por el contralor Ramiro Mendoza en una situación similar y dijo que lo habían sacado de contexto. También sostuvo que se trataba de una conversación privada. Pidió al medio “que reconozca y recoja las precisiones y rectificaciones a lo que efectivamente planteé en una conversación estrictamente privada con la periodista autora de la entrevista”.

Ante ello, La Diaria negó el carácter de privado del encuentro, aclarando que se había concertado la entrevista con el fin de publicarla: “No corresponde que reconozcamos o recojamos ninguna rectificación o precisión. La entrevista con Contreras se realizó el jueves 2 de octubre en la sede de la embajada chilena en Ciudad Vieja”.

La hicieron Marina González, periodista de la sección Internacional, y el fotógrafo Sandro Pereyra. Duró una hora y media, y se registró el audio con un grabador a la vista del embajador”, continúa la información.

Ya confirmado en el cargo, Contreras confesó que había actuado en forma “ingenua”, lo que no explica mucho acerca de lo ocurrido.

Quedan, sin embargo, algunas dudas. La más importante: si Contreras creía estar hablando en privado, debe entenderse que lo que dijo sobre la derecha y los empresarios ¿corresponde efectivamente a lo que piensa?

A. S.


Premiada periodista venezolana

Tamoa Calzadilla (Caracas, 1971) se ha convertido en la voz más representativa en la lucha del periodismo independiente venezolano contra la censura y a favor de la libertad de informar. Calzadilla solía dirigir la unidad de investigaciones de los diarios Últimas Noticias y El Mundo, pertenecientes a la antigua Cadena Capriles. En mayo de 2013 este grupo editorial fue adquirido por capitales oscuros, asociados al chavismo, y en marzo de este año, Calzadilla renunció a su cargo por causa de la censura ejercida por la nueva administración. Antes de hacerlo, ella y su equipo lograron sacar a la luz una amplia investigación acerca de las muertes ocurridas durante las protestas estudiantiles del 12 de febrero de este año en Caracas, donde demostraron que un escolta del ministro de Interior y agentes de inteligencia militar fueron responsables del asesinato a tiros de al menos una persona. Por este trabajo, Calzadilla ha recibido este miércoles la mención honorífica del premio Maria Moors Cabot que otorga la Universidad de Columbia y antes, el premio Gabriel García Márquez, mención cobertura periodística, que otorga la Fundación para Un Nuevo Periodismo Latinoamericano (FNPI)

Fuente: diario El País (España)


La desaparición de estudiantes destapa las ‘cloacas’ de México

No sabíamos la cruda realidad que se estaba viviendo en México; yo veía en la televisión que secuestraban, pero nunca pensé que me iba a tocar a mi”, dice don Mario, hojalatero de Tlaxcala (en el centro del país) y padre de uno de los 43 desaparecidos de Iguala, César, de 19 años. “Aquí se viene uno a enterar de muchas cosas: que hay fosas con cientos de muertos y que van a encontrar miles con más miles de muertos... Es mi México desnudo. Pero yo sólo le ruego a Dios que mi hijo esté bien y nos los regrese porque este dolor es demasiado terrible, estamos acabados y ahora ya también indignados y enojados”.

Mario hablaba así justo antes de participar en la gran manifestación que recorrió la avenida más turística de Acapulco, con miles de personas exigiendo justicia y el regreso con vida de los 43 estudiantes de la escuela de magisterio Normal Rural de Ayotzinapa desaparecidos hace casi un mes.

Desaparecidos, muertos, fosas clandestinas de una a otra punta del país, vínculos entre policías y narcos, entre narcos y autoridades... “Iguala destapó las cloacas de México”, aseguraba Abel Barrera, el director de la organización de derechos humanos que apoya a las víctimas de Iguala, Tlachinollan. “Se acabó la simulación. Esto no es una democracia real aunque votemos y haya partidos”. Barrera asegura que en muchos lugares del país «no hubo transición» y el poder “sigue ejerciéndose de forma caciquil, con policías que realmente son pistoleros a sueldo del señor, sin formación y sin cultura de derechos humanos, y el crimen organizado se empotró en ese sistema gracias a la corrupción y la impunidad”.

Según el experto en crimen organizado Edgardo Buscaglia, en torno al 80 por ciento de los municipios están infiltrados por el narco y los controles del Estado mexicano para poder solucionar esta situación han colapso porque no se han combatido las raíces del problema: la corrupción y la impunidad.

Lo que más tristeza me da es que no se lo llevaron malandros (narcos), sino que fueron policías los que se llevaron a mi hijo y debían atender órdenes de mas arriba... ¿por qué, si sólo eran estudiantes, ¿por qué?

Fuente: María Verza, diario El Mundo.