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Homenaje a Filippi en Washington

Como “un merecido homenaje” calificó el embajador de Chile en la OEA, Juan Pablo Lira, las palabras que expresó hace unos días (el 10 de septiembre de 2014) en recuerdo del fallecido periodista Emilio Filippi Muratto en el Consejo Permanente de la Organización.

El embajador Lira enfatizó lo que Filippi “constantemente destacó en sus textos, y transmitió a sus alumnos de Ética en las distintas Universidades en las que fue profesor: que siempre se debía mantener un justo equilibrio entre libertad y responsabilidad, que como bien sabemos es un desafío constante en el periodismo, y que tiene una especial dimensión destacar y recordar en este foro, que es políticamente hablando, el más importante de nuestra América”.

Este “muy distinguido periodista chileno… entre muchas otras cosas, se caracterizó por ser un luchador infatigable por la defensa y preservación de la libertad de prensa… fue Director de los Diarios “El Sur” y “La Epoca” y de las Revistas “Ercilla” y “Hoy”. Recibió el Premio Nacional de Periodismo, el Premio Rey de España, y el Premio Moors Cabot, entre otros. Pero además, amante como lo era de su profesión fue activo dirigente de su gremio, redactó la Primera Carta de Ética de los periodistas chilenos, llegando a ser Presidente del Colegio de Periodistas.

Lo que marcó su vida profesional “fueron, sin duda, sus batallas en defensa del periodismo libre. Así, desde el 73 y en los años 80, oscuros y de triste recordación, escribió cientos de artículos siempre fundados en sólidas bases documentales, que molestaban profundamente al dictador y a sus adláteres. Las denuncias de las sistemáticas violaciones de los DD.HH., así como de la instauración de una política económica altamente concentradora del poder y muy propiciadora de la inequidad, fueron de una clarividencia envidiable.

” “Sus escritos y las publicaciones que dirigió, rápidamente se convirtieron en ‘una luz de esperanza’. Pero, incluso más que eso, fueron un punto de encuentro porque instauró la democrática costumbre de convocar semanalmente a antiguos rivales políticos, unidos por el común anhelo de recuperar la democracia, a conversar a intercambiar pareceres que no siempre eran coincidentes”.


La Academia Premia a Ricardo Hepp

En tiempos en que las nuevas tecnologías han impuesto una mecánica de comunicación muy acelerada y con gran cantidad de abreviaturas, se cometen muchos errores en el uso del lenguaje. Los periodistas, entonces, debemos tener más cuidado que nunca”, señala Abraham Santibáñez, miembro del comité de la Academia Chilena de la Lengua que confirió el premio “Alejandro Silva de la Fuente” al periodista y presidente de la Asociación Nacional de la Prensa, Ricardo Hepp Kuschel (1944), “por su defensa de ese buen uso del lenguaje”, agrega Santibáñez.

He estado alejado de los premios, pero este es uno que especialmente aprecio mucho”, dice Ricardo Hepp, quien acumula una extensa trayectoria en Chile y el extranjero. Fue director del diario El Sur de Concepción, es editor literario y Representante del Lector en el diario La Tercera, y Consejero editorial de la revista Al Damir. “Me llena de satisfacción, porque tiene que ver con lo que uno hace, que es el trabajo con la palabra misma”, agrega.

El galardón que se entregará mañana lunes 22 de septiembre en el salón de honor del Instituto de Chile, consiste en un diploma y un estímulo en dinero. Pero no es el único que dará la Academia Chilena de la Lengua.

Con el premio “Academia Chilena” -al autor de una obra literaria en correcto español- fue elegida María José Ferrada, por su libro “Niños”; mientras que con el premio “Alonso de Ercilla” -que remarca el aporte al conocimiento y difusión de la literatura chilena- se distinguió a la Fundación La Fuente. Finalmente, el premio “Doctor Rodolfo Oroz” -reservado este año a una tesis en el área de la lingüística- recayó en la investigadora Tania Avilés, por su trabajo titulado “El español de Chile en el ciclo de expansión del salitre”.

Estos se suman al premio que recibirá Ricardo Hepp, y que la academia confiere desde 1953. “Veo que entre el público hay un gran interés en lo lingüístico. En los medios de comunicación estos temas tienen alta lectoría”, apunta Hepp, quien en su columna semanal trata inquietudes y atiende quejas de los usuarios con respecto al mal uso del lenguaje en los medios. “Es verdad, estamos en falta. Se cometen muchos errores, y estos no se corrigen. Creo que las redes sociales, con los 140 caracteres o las abreviaturas, contribuyen a que la gente crea que así es como se habla o como se escribe. Los medios de comunicación pueden ayudar a reparar este tema, abriendo espacios dedicados al tema de la lengua”, concluye.

Fuente: El Mercurio