Para el registro

Indulto póstumo

Los británicos tienen una sólida tradición de condenar por homosexuales a algunos de sus más brillantes personajes. Fue, por supuesto, el caso del escritor Oscar Wilde (1854-1900), encarcelado en 1895. Y también el del brillante matemático Alan Turing (1912-1954), considerado un precursor de los actuales computadores y que a pesar de haber descifrado el código Enigma de los nazis y haber salvado así miles de vidas, fue condenado en 1952 por su relación homosexual con un joven de 19 años.

La reina Isabel II le ha otorgado el perdón a título póstumo.

Turing no llegó a ir a la cárcel porque prefirió someterse al tratamiento de castración química que se le ofreció como alternativa para evitar la prisión. Murió dos años después, envenenado al morder en su laboratorio una manzana impregnada de cianuro. El juez forense de la época concluyó que se había suicidado, quizás por los efectos secundarios que la castración química tuvo en su cuerpo. Su madre, sin embargo, siempre sostuvo que su muerte fue accidental, una tesis apoyada en 2012 por el historiador y director del Archivo Turing de Historia de la Computación, Jack Copeland.

Fuente: El País


Bloquean nuevamente las plantas de Clarín y La Nación

La Fundación LED (Libertad de Expresión + Democracia) manifestó su preocupación por el bloqueo en las plantas impresoras de los diarios “Clarín” y “La Nación” que impidieron la normal distribución de los matutinos. Señaló que se afectó de esa forma la libertad de prensa y el derecho de acceso a la información de todos los ciudadanos.

El hecho sucedió en la madrugada de un día de la semana pasada cuando un grupo de vecinos del barrio de Barracas, en Buenos Aires, en protesta por la falta de suministro eléctrico, realizó un piquete en las plantas de ambos diarios que impidió su distribución por más de tres horas.

Los manifestantes arrojaron piedras a los fotógrafos de La Nación y Clarín y a camarógrafos de la señal TN que trabajaban en el lugar y además no permitieron el ingreso y salida del personal de la planta.

La Fundación LED (Libertad de Expresión + Democracia) brega por la defensa de la libertad de manifestarse, más aún, ante reclamos legítimos de acceso a servicios esenciales como es la energía eléctrica. Sin embargo, la forma en la cual se ejercen esos derechos no debe afectar el ejercicio de otras libertades que se encuentran garantizadas en nuestra Constitución y en los Tratados Internacionales que la integran.

Los bloqueos en las plantas de distribución, que afectan la libre circulación de los medios de comunicación violentan además, el derecho a la Libertad de Expresión consagrado en el Pacto de San José de Costa Rica, artículo 13, al impedir la comunicación y la circulación de ideas y opiniones.

Fuente: Fundación LED