Para el registro

La Nación ¿último capítulo? 

El Colegio de Periodistas de Chile afirmó el viernes pasado que la convocatoria a una Junta de Accionistas de La Nación S.A., para liquidar la empresa, es la culminación de un atentado a la libertad de prensa, el que se inició con Sebastián Piñera durante su campaña presidencial, cuando el actual Jefe de Estado afirmó, entonces, que de ganar las elecciones cerraría el diario fundado en 1917 por el político liberal Eliodoro Yáñez.

El Consejo Nacional de la Orden enfatizó que una eventual desaparición de la sociedad anónima afectará el derecho a la información de los ciudadanos, pues hará aún más concentrado el mercado de los medios de comunicación.

Con la disolución de la sociedad anónima el Gobierno busca cerrar cualquier posibilidad de que La Nación vuelva a circular en el futuro y deja así reducido el mercado de diarios al duopolio de derecha Copesa-El Mercurio”, afirmó el presidente del Colegio de Periodistas de Chile, Marcelo Castillo.

La Orden profesional, en su último Congreso Nacional celebrado en Concepción, propuso que La Nación se transformara por ley en un diario público de circulación nacional, con un estatuto similar al de Televisión Nacional y manteniendo la propiedad del Estado. Sin embargo, el Gobierno ha insistido en su política de cierre gradual del diario estatal y de la empresa que lo sustenta.

El Consejo Nacional del Colegio propondrá al Gobierno que al menos se mantenga la existencia del portal en internet, www.lanacion.cl, de manera que los cerca de 30 periodistas que siguen laborando allí mantengan su fuente de trabajo.

El matutino era uno de los activos de la Sociedad Anónima en que el Estado es el accionista mayoritario, y también es parte del giro de la empresa la publicación del Diario Oficial y la administración de la imprenta Gráfica Puerto Madero.

Desde diciembre de 2010 dejó de circular la edición en papel y se redujo la actividad periodística a la versión digital, mientras que la rotativa, en la que se imprimían otros dos diarios y varias revistas, permanece paralizada, aunque esta semana se abrió una licitación pública para venderla.


Defensa de periodistas bolivianos

Diez laureados periodistas bolivianos salieron mediante una carta pública en defensa de tres medios procesados penalmente por el presidente Evo Morales. El mandatario acusa a esos medios de “racismo o discriminación” por haber supuestamente distorsionado un discurso suyo. Además, una numerosa manifestación de trabajadores de prensa se hizo ayer en el centro de La Paz por el mismo motivo.

Los diez periodistas galardonados y otros cuatro antiguos profesionales pidieron al gobierno en la carta pública “retirar las acciones penales” contra la católica Agencia de Noticias Fides (ANF) y los periódicos El Diario y Página Siete por reproducir un discurso del presidente Morales, que según el Ejecutivo fue “distorsionado”. Los firmantes, varios de ellos también ex presidentes de la Asociación de Periodistas de La Paz, manifestaron que “somos ahora testigos de un cerco permanente contra el ejercicio del periodismo”. Además se quejaron porque Morales, sus ministros y congresistas “mantienen una permanente agresión verbal contra los trabajadores de prensa, al punto que consideran a los medios de comunicación como el principal enemigo”. En las notas sobre el discurso presidencial “no existe ninguna tergiversación”, razón por la que solicitan “retirar las acciones penales contra los tres medios citados”.

Morales dijo textualmente en agosto: “En el oriente boliviano, donde todo el año se produce, yo digo: solamente por falta de voluntad podemos ser tan pobres o no poder tener alimentos; mientras en el altiplano es diferente, si hay heladas y no hay lluvia, si hay granizada, no hay alimentos. Es una verdad esto, pero en el oriente no, sólo por flojos podemos hambrear”. La agencia Fides tituló: “Evo dice que si se hambrea en oriente es por flojera”; Página Siete: “Evo acusa de flojos a los habitantes del oriente” y El Diario: “Morales opina que el oriental es flojo y le critican por discriminador”.

Estos titulares, según el gobierno, provocaron quejas de parte de grupos del oriente, región que es la más rica y desarrollada de Bolivia y la más opositora a Morales.

Finalmente los firmantes, entre los que destaca Luis Ramiro Beltrán, premio MacLuhan 1983 y premio nacional de periodismo 1997, consideraron “oportuno que el gobierno corrija su relación” con los periodistas de los medios privados o de la Iglesia católica, “pues ello afecta la vigencia de una democracia plena”. Pero Morales se quejó nuevamente de la prensa en un discurso público pronunciado el sábado. “Mediante la prensa, algunos de nuestros hermanos que son compatriotas nuestros, de todo nos acusan, todo nos miran, pero no proponen nada; seguramente no hay nada que proponer”, dijo Morales, según el diario Página Siete de ayer.

En tanto, periodistas de La Paz salieron ayer a las calles en reclamo del fin de la “persecución” presidencial contra los medios de prensa. Fueron detenidos por un fuerte vallado policial antes de llegar a la céntrica plaza Murillo, donde está la sede de gobierno.


Continúa acoso a medios de comunicación en El Cairo

Un nutrido grupo de escritores, actores y periodistas se manifestó en el centro de El Cairo el pasado miércoles. Sus pancartas, lemas y reivindicaciones no eran muy diferentes de las que sostenían en sus concentraciones durante la oscura era Mubarak. Y es que, si bien muchas cosas han cambiado en Egipto durante los últimos 18 meses, otras, como el acoso a los medios de comunicación por parte de los poderes públicos, continúan vigentes.

El detonante de la movilización fue una larga retahíla de ataques contra la libertad de expresión que han coincidido con el ascenso a la presidencia del islamista Mohamed Morsi a principios del mes de julio. Entre estas acciones, todas ellas a instancias judiciales, figura el procesamiento y encarcelamiento preventivo de periodistas por “insultar” al presidente, el cierre temporal de una cadena de televisión por satélite muy hostil a los Hermanos Musulmanes, y el secuestro de los números de varias publicaciones. Asimismo, en algunas cabeceras se han vetado artículos críticos con la Hermandad y sus oscuras finanzas.

La libertad de prensa aún no está garantizada en este país. La situación apenas ha cambiado respecto a la era Mubarak. Esta lucha no ha concluido”, declaró a El PAIS Sayed Mahmud, uno de los dos periodistas que convocaron la concentración del pasado miércoles a través de Facebook.