Para el registro

Condenas en caso Missing

El ministro en visita de la Corte de Apelaciones de Santiago Jorge Zepeda dictó sentencia de primera instancia en la investigación por los homicidios de los ciudadanos estadounidenses Charles Horman Lazar y Frank Teruggi Bombatch, ocurridos el 18 de septiembre de 1973 y entre el 21 y 22 de septiembre del mismo año en el Estadio Nacional. El magistrado condenó al brigadier en retiro del Ejército Pedro Espinoza Bravo a la pena de 7 años de presidio por su responsabilidad como autor de ambos homicidios y al funcionario civil en retiro de Fuerza Aérea Rafael González a la pena de 2 años de presidio, concediéndose el beneficio de remisión condicional, por su responsabilidad como cómplice del homicidio de Horman Lazar. Asimismo, en el aspecto civil, el magistrado determinó que el Fisco y los condenados deben pagar la suma de $200 millones para Joyce Horman y Janis Teruggi, viuda y hermana, respectivamente, de ambas víctimas. El caso fue recogido en 1982 en la película “Missing” del cineasta Constantin Costa-Gavras, la que obtuvo importantes galardones internacionales. De acuerdo a la investigación del magistrado, Horman fue detenido el 17 de septiembre mientras se dirigía a su casa, en Santiago, y posteriormente asesinado ya que se consideraba “subversiva” su labor como guionista en la estatal “Chile Films”. Peruggi, en tanto, fue arrestado el 20 de septiembre en su casa de la comuna de Ñuñoa y llevado al Estadio Nacional, donde fue interrogado. Luego, el 22 de septiembre, murió tras recibir múltiples heridas a bala percutadas por agentes del Estado, que luego abandonaron su cuerpo en las calles de Santiago.


Muere maestra de periodistas

Olga era el rigor docente que sus alumnos recuerdan con amor”, dice Earle Herrera, apelando a su proverbial capacidad de síntesis. Habla de Olga Dragnic, una extraordinaria maestra de Periodismo, formadora de numerosas generaciones de comunicadores sociales y referencia ética de la profesión desde que comenzó sus actividades en Venezuela, en la década de los 60, hasta cuando nos dejó en este mundo, lidiando con lo maravilloso y lo terrible de un gran oficio.

Había nacido en Yugoslavia. Su formación como periodista la hizo en la Esuela de Periodismo de la Universidad de Chile y luego vino a parar a este trópico, donde se casó con otro titán de la enseñanza del periodismo en la UCV aguerrida de entonces: Federico Álvarez.

Yo lo que quería era volver a Yugoslavia, pero conocí a un venezolano… y listo, me quedé”, solía bromear. Fue por ello que aún en los años 80 se le conocía como Olga de Álvarez. Años después retomó su apellido de origen croata y con él firmó dos libros que se han convertido en herramientas imprescindibles para las clases universitarias de Periodismo: La entrevista de personalidad y Diccionario de Comunicación Social.

Era de tal sencillez que, paradójicamente, se elevaba por encima de todos con su firmeza indomable, sin paz ni blanduras, en defensa de sus principios éticos en todos los planos: profesional, religioso, ideológico, humano”, expresa, con ojos anegados, la periodista Carmen Castillo Travieso.

En esa lucha principista estuvo comprometida siempre. No dudó en dar su voto, como parte del jurado que le otorgó el Premio Nacional de Periodismo de manera póstuma al comandante Hugo Chávez, por su lucha a favor de la democratización de los medios de comunicación y contra el terrorismo mediático. Con mucha firmeza soportó todo lo que los furibundos adversarios de la Revolución dijeron acerca de esa decisión.

Sin embargo, más recientemente, se negó a asistir a un evento en el que sería orador de orden el entonces ministro del Poder Popular de Interior Justicia y Paz, el mayor general Miguel Rodríguez Torres. Su argumento fue que hay un límite bastante marcado entre el ejercicio del periodismo y las funciones que deben cumplir los militares activos cuando desempeñan ese tipo de cargos. Así era ella.

Fuente: Clodovaldo Hernández (http://www.aporrea.org)


Chilena Melody en el New York Times

Gracias a un breve, pero emotivo comentario de René Naranjo en la radio Bio-Bio, se supo que en la página electrónica de The New York Times se incluyó, hace unos días, un documental de la chilena Marialy Rivas.

Se llama Melody y solo dura ocho minutos, suficientes para emocionar profundamente a quien lo vea. Sobre la base de dos personajes femeninos, se cuenta bellamente la historia de las orquestas juveniles de nuestro país. El relato va desde Curanilahue y Chonchi al Municipal de Santiago.

Vale la pena verlo en:

http://www.nytimes.com/video/opinion/100000003487331/melody.html


Primera mujer editora en The Economist.

Zanny Minton Beddoes será la primera mujer editora en The Economist. La prestigiosa publicación británica hizo el anuncio la semana pasada y por primera vez en 170 años una mujer ocupará el alto cargo. Graduada de Oxford y Harvard, sustituye a John Micklewait, que marcha a Bloomberg News. Hasta ahora Minton había ocupado el puesto de editora de asuntos empresariales.

Minton Beddoes se unió a The Economist en 1994 después de pasar dos años en el FMI, donde trabajó en programas de ajuste macroeconómico en Africa y las economías de transición del Este de Europa. Antes había trabajado como consejera del Ministro de Finanzas en Polonia, como parte de un pequeño grupo liderado por el académico Jeffrey Sachs de la Universidad de Harvard.