“Lindo y querido...”

 

La lluvia marcó, el domingo pasado, la última celebración del día nacional en Ciudad de México. El saliente Presidente, Felipe Calderón, saludó a los héroes históricos desde el Palacio Nacional e hizo tañer la campana que tocaron hace 202 años los líderes de la Independencia. Culminó su saludo con tres estentóreos: “Viva México, Viva México, Viva México”. La multitud, se retiró casi de inmediato. La fiesta siguió en la sede de gobierno.

Fueron numerosos los invitados que llegaron a la cita. Pero, de antemano, ya se había excusado el Presidente electo Enrique Peña Nieto y su entorno, la nueva hornada del PRI a cargo del poder desde el próximo 1º de diciembre. Entre otros menesteres propios de la transición, Peña Nieto estaba haciendo sus maletas para una rápida gira que el jueves lo trajo a Santiago por 24 horas. Aquí reiteró su convicción de que Chile “es un socio clave”.

También para nosotros México es “un país lindo y querido”. Por años nuestras relaciones han sido positivas pese a los cambios de los gobiernos de allá o de acá..

Se insiste en México que el triunfo del candidato del PRI solo fue posible por su carisma... y un gran despliegue de recursos especialmente televisivos. Un libro recién aparecido (“Peña Nieto, el gran montaje”), recuerda que en agosto de 2010 el candidato irrumpió con “un primer spot de 43 segundos a bordo de una lujosa camioneta en mangas de camisa simulando el estilo de Barack Obama”. Jenaro Villamil, el periodista autor del libro, acusa que: “No hay facturas, no hay contratos. El dinero se manejó en efectivo”. Se ha insinuado, incluso, que se involucraron fondos del narcotráfico.

La falta de pruebas ha impedido ir más allá. Ni siquiera el tozudo Andrés Manuel López Obrador del Movimiento Progresista, que por segunda vez denunció que le habían escamoteado la elección, puso en riesgo el resultado. A comienzos de septiembre, tras el pronunciamiento oficial del tribunal electoral, dio un paso al costado.

Con ello, ha quedado despejado el camino para Peña Nieto. Ya constituyó un equipo de transición que combina “operadores con tecnócratas”, todos vinculados con los grandes negocios según la opinión crítica de la revista Proceso.

Cuál será el resultad de esta combinación es imposible saberlo todavía.

En cambio, ha llegado la hora de hacer el balance del sexenio de Felipe Calderón, cuyo gran esfuerzo fue el combate frontal al crimen organizado. Aunque su éxito ha sido muy parcial, él mismo sostuvo en un informe entregado el 3 de septiembre, que el resultado es positivo:

Han sido seis años llenos de desafíos, de momentos difíciles, algunos también muy dolorosos para todo el país, pero también han sido años en que los mexicanos hemos mostrado temple y voluntad para salir adelante, en los que han brillado la solidaridad y la valentía de nuestro pueblo; seis años de avances, algunos históricos, que son orgullo y mérito de todos los mexicanos”.

Solo el tiempo permitirá clarificar del todo su gestión. En un punto no hay objeciones: Chile sigue siendo un buen amigo de México.

A. S.
21 de septiembre de 2012.
Publicado en los diarios El Día de La Serena, El Centro de Talca, El Sur de Concepción y La Prensa Austral de Punta Arenas