Madre ejemplar

Es mi único hijo. No quiero que se convierta en otro Freddie Gray”. Cuando falta poco para el Día de la Madre, pocas veces se ha visto una imagen tan cruda como la de Toya Graham, mientras perseguía a su hijo de 16 años por las calles de Baltimore. Mientras lo golpeaba, trataba de sacarle la máscara de su rostro. “¿Quieres que te vean?” le preguntaba a gritos en medio de una lluvia de insultos El video se “viralizó” el lunes pasado mientras las multitudes se volcaban a las calles en protesta por la muerte de Freddie Gray, un joven negro de 25 años. El examen de la autopsia determinó, sin lugar a dudas, de que Gray murió en el interior de un carro policial.

El de Gray no es el único caso. Según la Agencia de Estadísticas de Justicia (BJS por sus siglas en inglés) al menos 4.813 personas murieron en Estados Unidos entre 2003 y 2009 mientras estaban detenidas. No hay nuevos informes desde 2011. Ese año, el 61por ciento de esas muertes correspondió a homicidios.

Como resultado de esta realidad, desde un extremo a otro de Estados Unidos las multitudes indignadas han salido a protestar a las calles. Así ocurrió en Baltimore, donde las cámaras de una estación local de TV captaron a Toya y su hijo.

Difícilmente este video podría usarse en un curso formal para enseñanza de valores y educación cívica. Corresponde al trasnochado criterio de que la letra (en este caso los valores) con sangre entra. Pero en el tenso ambiente generado por los incidentes raciales, algunos entusiastas propusieron que Toya fuera designada “la Madre del año”. Hay que recordar que en unos días más se celebra el Día de la Madre. Pese a la comercialización desbordada, la fecha sigue poniendo de relieve la antigua y universal veneración de la figura materna. Su origen se remonta a la Gracia clásica y a Roma, pero el cristianismo le dio un valor agregado en torno a la Virgen María. Ahora, claro, predomina la faceta comercial made in USA donde se celebra desde hace más de un siglo.

Pero no hay que desestimar su valor. Si no tuviera una base tan sólida, difícilmente habría prosperado por el puro impulso del lucro. Después de todo, las madres de todo el mundo, pese al cambio creciente de los roles en la familia, siguen siendo la base de la formación de valores.

Es probable que Toya Graham no tenga conciencia de esta responsabilidad. Pero la intuye: al ver a su hijo descontrolado tirando piedras contra la policía, no vaciló en reprenderlo severamente sin importarle el escándalo público.

Es un ejemplo que otras madres podrían imitar, incluso en Chile.

A. S.
Mayo de 2015
Publicado en los diarios El Día de La Serena, El Centro de Talca, El Sur de Concepción y La Prensa Austral de Punta Arenas