El mega-proyecto de Louis

Tiene un convencimiento abrumador: “Soy partidario del metro. Una ciudad del tamaño de Santiago con seis millones de personas, debe mover de manera eficiente a las personas mediante metro”. Últimamente ha extendido este concepto a las principales ciudades del país.

El ingeniero Louis de Grange es un obsesionado. Cree que Santiago nunca tendrá un sistema eficiente de transporte público si no amplía la red del ferrocarril subterráneo. Tanto a través de la prensa como en distintos encuentros académicos no ha cejado. Me consta porque lo conozco desde los años en que compartíamos actividades en la U. Diego Portales y pude apreciar de cerca su capacidad. El resumen de su pensamiento que aquí se muestra recoge principalmente lo que ha dicho en El Mercurio y en Vimeo.

Ya en 2010 trató de convencer al presidente Sebastián Piñera de que esta es la única solución para los agobiados habitantes de la capital. Aunque entonces no tuvo éxito, confía en que esta vez sí llegó su hora y garantiza que, además, deben incluirse otras ciudades. Nominado oficialmente como su asesor por el pre-candidato Piñera, anticipó en una información de El Mercurio lo que debe ser el sistema que reemplace al Transantiago en un plazo de ocho años y se replique en regiones. “El financiamiento de este plan que son diez mil millones de dólares no es problema. El problema es la voluntad política y la capacidad de gestión. Ese es el desafío”.

Doctor en Ciencias de la Ingeniería, Planificación de Sistemas de Transporte de la Universidad Católica y académico en la UC y en la UDP, sostiene que, a pesar de las críticas, se va por buen camino, pero que hay que redoblar los esfuerzos. Recordó que este año se inaugura la Línea 6 de Metro y el próximo, la Línea 3. A ambas se suma el “Rancagua Exprés”. Coincidiendo con las duras expresiones del ex presidente, ha hecho notar en diversas entrevistas que el Transantiago fue impuesto, de un día para otro, por unos “iluminados”.

Piensa, sin embargo, que las ampliaciones propuestas harán que las personas que hoy usan el Transantiago dejarían los buses para viajar en el Metro. Ello significaría un ahorro fiscal de unos 350 pesos por pasajero y una menor evasión. Aprovecha, además, su tribuna para pasar un aviso político: “Es esperable que con la llegada de Sebastián Piñera el país vuelva a crecer y vuelva a generar recursos adicionales. Por lo tanto, el tema del financiamiento no es problema”.

Considerando las críticas permanentes por el centralismo del Transantiago, De Grange opina que se pueda avanzar en otros ambiciosos proyectos en regiones: tranvías en Iquique-Alto Hospicio; Antofagasta; Coquimbo y La Serena; el Gran Valparaíso; el Gran Concepción; Temuco-Villarrica y trenes de cercanía en Puerto Montt. “Hay una serie de proyectos de infraestructura, de transporte de calidad que están programados para las regiones del país que representan incluso una inversión mayor que los 10 mil millones de dólares que se presume para Santiago”.

¿Será verdad tanta belleza?

Tanto en Santiago como en regiones, el transporte público se ha convertido en un gran desafío para cualquier gobierno. En parte es un problema de financiamiento, pero como dice De Grange, es sobre todo un problema de voluntad política.

A. S.
Junio de 2017
Publicado en los diarios El Día de La Serena, El Centro de Talca, El Sur de Concepción y La Prensa Austral de Punta Arenas