“¿Ética periodística? Ja, ja, ja”

 

El jueves 20 de junio se realizó en la sede del Instituto de Chile en Santiago, la presentación de mi libro “¿Ética periodística? Ja, ja, ja”(Bravo y Allende, editores; versión electrónica en www.ediciondigital.cl). Abusando de la paciencia de editores y de lectores, me permito entregar aquí algunos párrafos de mis palabras en esa ocasión. Previamente hablaron el presidente del Instituto de Chile, el doctor Rodolfo Armas Merino, y el premio nacional de periodismo 2011, Sergio Campos.

¿Por qué este título?

Corresponde a la reacción irónica de un lector de El Mercurio en el blog de las cartas al director. Cada vez que se ha publicado una nota con mi firma como “profesor de ética periodística”, este anónimo comentarista ha reiterado la misma observación.

Lo importante, más allá de la anécdota, es que refleja una postura recurrente en nuestra sociedad. Casi no se percibe una conducta ética en los medios: diarios, revistas, radio y, sobre todo TV. A menudo se ignoran principios básicos del periodismo como la búsqueda de la verdad y el respeto a la dignidad de las personas.

Las Escuelas de Periodismo imparten esta asignatura. Pero un aspecto fundamental: la metodología del análisis de caso, se conoce poco. Hay consenso, sin embargo, que es la mejor manera de enseñar la ética periodística.

Mi interés es hacer una contribución en ese sentido. Es el fruto de un trabajo de años en la universidad Diego Portales y en medios como Ercilla, Hoy y La Nación.

Aprendí mucho en la UDP gracias a la visión y tenacidad de la decana, Lucía Castellón, que logró traer a Chile a una constelación de especialistas, en especial al colombiano Javier Darío Restrepo y al norteamericano Rushworth Kidder. El trabajo con ellos nos permitió profundizar y mejorar nuestros conocimientos. También en la UDP laboramos juntos con el maestro Emilio Filippi, preocupado por el tema desde los primeros años del Colegio de Periodistas, e igualmente con Miguel González Pino, fiscal por años del Consejo de Ética de los Medios.

El Consejo, al cual fui invitado cuando lo presidía Arturo Fontaine Aldunate, ha sido una gran escuela, lo mismo que el Tribunal de Ética del Colegio.

Esta es una obra que debe ser sometida a crítica. Puede y debe ser mejorada. Pero, la considero como un honesto punto de partida para una tarea urgente e imprescindible. No soy infalible. Como podrán ver en el texto, he cometido errores y he sido sometido al juicio del tribunal de ética del colegio de periodistas. Es parte del riesgo de trabajar con la actualidad, siempre contra el tiempo y a veces en condiciones muy adversas.

Pero debemos perseverar. La ley de prensa es fundamental en la medida que garantiza la libertad de expresión. Nos obliga, sin embargo, a asumir nuestra responsabilidad. Debemos insistir en los pilares ya mencionados: la búsqueda sin descanso de la verdad y el respeto a la dignidad de las personas.

Creo que solo así, el periodismo y los medios de comunicación recuperaremos nuestro prestigio y nuestro gran capital: la credibilidad

 

A. S.
20 de Junio de 2013
Publicado en los diarios El Día de La Serena, El Centro de Talca, El Sur de Concepción y La Prensa Austral de Punta Arenas