Humor horrendo

 

Antigua, muy antigua, es la relación entre los medios de comunicación y el humor y la sátira. Es una relación positiva pero que, al mismo tiempo, plantea riesgos inesperados.

Antes de los medios impresos, ya se utilizaban panfletos y rayados murales como soporte. Todavía hay vestigios antiguos en Pompeya, y modernos en las paredes de nuestro país. También en la prensa tenemos los chilenos una tradición de humor ácido y sátira que partió poco después de la independencia.

Desde esos años se han publicado bromas pesadas, chistes crueles, descalificaciones fuertes. La aparición de nuevos medios de comunicación permitió que se utilizaran como soporte para el ingenio, a veces implacable. En casos, como ocurrió con la revista Topaze, el “barómetro de la política chilena”, la iracunda reacción oficial incluyó el secuestro y la incineración de una edición completa Pero no hay registro de ejemplos tan burdos como el del títere Murdock y su intento de hacer reír a costa del holocausto judío. Ello explica el abrumador rechazo que se produjo después la emisión del 20 de mayo del programa Hazme reír de Chilevisión.

El Consejo Nacional de TV recibió centenares de denuncias contra el programa. Al mismo tiempo, las redes sociales se saturaron con mensajes de rechazo. En rápida reacción, el canal señaló que no estaba de acuerdo: "Nunca, en los 52 años de esta estación, ha estado entre nuestros intereses el fomento de actos racistas ni discriminatorios".

El responsable del desacreditado lagarto Murdock es Elías Escobedo. Se sabe que hacía presentaciones callejeras en Arica desde mediados de la década pasada. Ello, sumado a su juventud, podría explicar los excesos del lenguaje y las situaciones de grueso humor. El público de la calle es generoso con quienes lo entretienen, pero no exige refinamientos. Al contrario.

Escobedo fue “descubierto” el año pasado por Chilevisión. En la búsqueda de un humorista (“El rey del show”) para el festival de Viña del Mar, obtuvo el segundo lugar. Le fue bien en Viña y, como ha ocurrido a otros humoristas, creyó que tenía licencia para todo.

El resultado, como reconoció Chilevisión, es que ha debido revisar la situación y "seguir perfeccionando sus controles de contenidos para que este tipo de situaciones no se repitan en el futuro". El canal, luego que el Presidente Piñera lo vendiera en 2010, es propiedad de la empresa norteamericana Time Warner. La concesión, sin embargo, sigue estando en manos de la Universidad de Chile lo que genera no pocas complicaciones cada vez que hay un reclamo.

Ahora también se sumó el gremio de los titiriteros. En una carta a la prensa, Ana María Allendes, representante de la Unión Mundial de la Marioneta, Unima, expresó su malestar:

“El muñeco Murdock agravia de manera horrorosa al pueblo judío. También a los chilenos al creer su autor que van a reírse con sus torpes alusiones a los judíos muertos en los campos de exterminio. Pero igualmente agravia al mundo de los titiriteros y marionetistas que han dedicado su vida a este arte noble y multifacético”.

 

A. S.
24 de Mayo de 2013
Publicado en los diarios El Día de La Serena, El Centro de Talca, El Sur de Concepción y La Prensa Austral de Punta Arenas