Periodista de la Vieja Guardia

Columnista invitado: Christian Paulsen Espejo-Pando

Me entero por El Sur del fallecimiento de Emilio Filippi Muratto, destacado periodista, Premio Nacional, director de variados medios, entre ellos Diarios Crónica y El Sur, de Concepción.

Lo conocí en Valparaíso, a fines de los años 50, cuando ejercía el periodismo radial junto al distinguido colega Juan Campbell. En 1961, ya director de El Sur, tras un par de años en la conducción de Crónica, me incorporó a la nómina del periódico transformándose en mi maestro, extendido a muchos otros colegas siendo formador de generaciones de periodistas tanto en los medios que dirigió como en las aulas.

Recuerdo que las reuniones de pauta, a las 11 de cada mañana, eran verdaderas clases magistrales. Se analizaba el diario del día, la competencia, las noticias nacionales e internacionales y el material que se esperaba disponer de las fuentes que cada colega tenía bajo su responsabilidad.

En aquella época, el periodista abarcaba desde la diagramación del periódico, titulaje de su trabajo, los más variados estilos, notas, artículos, reportajes, crónicas y reseñas, conocimiento de gráfica y supervisión del montaje en talleres incluyendo las correcciones, durante el proceso de impresión en caliente, junto a las linotipias, fundición y rotativa

Filippi estaba en todas instruyendo, orientando, destacando aspectos significativos de cada hecho noticioso y el énfasis que cabía otorgar a determinadas notas e incluso en entrevistas relevantes.

Contó con un equipo de experimentados reporteros y jóvenes que egresaban de la Escuela de Periodismo que recién iniciaba sus tareas académicas. A comienzos de los '60, le tocó el terremoto del 21 y 22 de mayo de ese año, batiendo la edición del día, que salió a circulación a como diera lugar, todos los récores de circulación, ya que se distribuyó en Santiago al día siguiente del sismo, vendiéndose como pan caliente.

A fines de los 60, lo acompañé, junto a otros colegas, al Congreso Nacional del Colegio de Periodistas efectuado en Arica, al que concurrió el Presidente Eduardo Frei Montalva. En esa ocasión, Emilio Filippi se transformó en el principal gestor de la elaboración de la Carta de Ética de la Orden, que vino a transformarse en un significativo aporte al comportamiento profesional en el ámbito noticioso, factor orientador que estando lejos de evitar sus transgresiones dejó en claro la forma de proceder conforme a un patrón moralmente aceptable.

Mucho podría agregarse de la vida profesional de este destacado maestro de periodistas que dirigió un equipo que, como él, integraron, pese a ser provincianos, varios premios nacionales de periodismo como Hernán Bernales Hinojosa y Víctor Solar Manzano.

Ante su deceso, solo esta sentida nota, hecha al recorrer aceleradamente las teclas del PC , como antes lo hacíamos en nuestra Royal, recordando su figura inclinada en la mesa central de la redacción, cerca de la medianoche, rodeado de colegas y visitantes nocturnos, diseñando la primera plana y comentando los acontecimientos del día.