Sigamos cuidando nuestra libertad de expresión

Según recordó la Presidenta Bachelet , la libertad de expresión es un “principio esencial” en democracia

Por Abraham Santibáñez

No son tiempos fáciles para la libertad de expresión en nuestro continente. “La situación de libertad de expresión que se vive día a día en la región nos deja sin aliento”, afirma el uruguayo Edison Lanza, nuevo relator para la Libertad de Expresión de la Organización de Estados Americanos, OEA. Hace unas semanas, Lanza sostuvo en Chile que si bien hay algunos países con situaciones más graves que otros “'estamos ante una situación general de deterioro de la libertad de expresión”' en la región.

La lista de amenazas es larga y va desde los crímenes contra periodistas hasta las restricciones que sufren los medios en diversos países como Venezuela, Ecuador, Bolivia y Argentina.

La verdad es que la libertad de expresión, siempre ganada a costa de duras batallas, exige cuidados permanentes. Chile, que tuvo una honrosa historia hasta 1973, vive un buen momento; sin duda el mejor desde la recuperación de la democracia. Lo dejó en claro la Presidenta Michelle Bachelet en la sede de la Cepal, al afirmar que la libertad de expresión es un “principio esencial” en democracia. En la misma intervención ante los delegados a la Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa, rechazó “cualquier intervención estatal restrictiva de esa libertad”.

Subrayó, al mismo tiempo, la necesidad de garantizar el pluralismo y de que, tanto las autoridades como los medios de comunicación, resguarden el derecho de los ciudadanos a acceder a la información.

La labor de los medios es fundamental para que los chilenos estén informados y puedan participar en el debate en torno a las reformas que se discuten actualmente… Confío en que la prensa chilena seguirá aportando con la rigurosidad y profesionalismo que requieren estos cambios”.

La suya fue, sin duda, la voz más importante en estos días. Pero no fue la única.

La promesa de Chapultepec

El Ministro de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz, fue enfático en un panel sobre los veinte años de la Declaración de Chapultepec, verdadero “credo” que resume la postura de la SIP:

No puedo menos que reprobar que América Latina siga siendo, 20 años después de la Declaración de Chapultepec, un territorio peligroso, si lo miramos en su conjunto, para el ejercicio del periodismo”, sostuvo.

El ministro Muñoz recordó que hay países de la región donde informar sobre el narcotráfico “es un desafío que puede costar la vida a periodistas”, mientras que en otros sitios los medios de comunicación sufren otro tipo de “hostigamientos”. “Estas presiones son inaceptables. No puede haber democracia plena si la libertad de prensa se encuentra restringida”, señaló.

Las restricciones pueden ser muy diversas, algunas evidentes, otras no tanto. En la cena anual de ANDA, la Asociación Nacional de Avisadores, a mediados de octubre, su presidente, Mario Davis, coincidió en la defensa de la libertad de expresión, pero proyectó sus palabras hacia un aspecto diferente:

En el transcurso de la historia ha habido una larga lucha, muchas veces dolorosa, por la libertad de expresión… Paralelamente, no existe la conciencia, y esto es lamentable, de que la expresión comercial también debe ser libre, tan libre, espontánea y entusiasta como la producción de bienes. Sin esta comunicación espontánea y libre no hay buena ni suficiente producción de bienes porque, los productos no hablan por sí mismos”.

La voz del trabajo

El trabajo no habla, reiteró el presidente de ANDA, los productos, que son el fruto tangible del trabajo, tampoco hablan... La comunicación comercial es, en suma, la voz del trabajo”.

El ministro secretario general de Gobierno, Alvaro Elizalde, coincidió con este planteamiento:

En una sociedad en la cual el acceso a bienes y servicios constituye uno de los elementos principales de la construcción del bienestar y la calidad de vida, el rol de los avisadores en la difusión e información de los productos, servicios y características de éstos a los consumidores es fundamental”.

Hemos visto en los últimos años una demanda creciente de las chilenas y los chilenos por un sistema comercial que tenga como valor relevante la competencia entre los oferentes, y la transparencia en la entrega de la información, para adoptar así mejores decisiones de consumo”.

El Gobierno de la Presidenta Bachelet tiene un compromiso firme con un mejor mercado, esto es, más competitivo, transparente y eficiente, en el cual los consumidores puedan decidir, con la mayor información, qué productos y servicios adquirir, que mejor satisfagan sus necesidades cotidianas”.

En este despliegue de ideas, el periodista Cristián Zegers, director de El Mercurio, ya había adelantado lo que podría ser una adecuada síntesis de estos planteamientos:

Es efectivo que la publicidad tiene la capacidad de "hacer hablar" y proclamar sus virtudes a un artículo o servicio cualquiera. Pero las personas —que no otra cosa es "el mercado" actualmente tan criticado— son seres perfectamente maduros para determinar si tales virtudes existen o no. Y esa confianza en el juicio de las personas está en la base misma de los conceptos de democracia y también de igualdad”.

Esta última afirmación la comparten, por cierto, numerosos documentos vigentes en Chile: el Código de Ética del Colegio de Periodistas, las resoluciones principales del Consejo de Ética de los Medios de Comunicación y, por cierto, y no menos importante: la Constitución y la Ley de Prensa de nuestro país. Es lo que aparece, desde hace 20 años, en las primeras líneas de la Declaración de Chapultepec:

No hay personas ni sociedades libres sin libertad de expresión y de prensa. El ejercicio de ésta no es una concesión de las autoridades; es un derecho inalienable del pueblo”.

Abraham Santibáñez
Presidente del Consejo de Ética de los Medios de Comunicación