Piden investigar asesinatos en México

Columnista invitado: Albinson Linares.
The New York Times

Jurado del Premio Moors Cabot condena “las condiciones brutales” en que se desempeñan los periodistas mexicanos

La Universidad de Columbia ha anunciado a los ganadores del prestigioso Premio María Moors Cabot de este año, un galardón dedicado a honrar la trayectoria de los periodistas que buscan plasmar la realidad de América Latina en sus trabajos.

En esta oportunidad el galardón distinguió el trabajo del escritor y periodista argentino Martín Caparrós; la periodista y cineasta brasileña Dorrit Harazim, y los reporteros estadounidenses Nick Miroff, de The Washington Post, y Maureen “Mimi” Whitefield, del Miami Herald.

El jurado estuvo compuesto por once periodistas de gran trayectoria como son los casos de la colombiana María Teresa Ronderos del Open Society Institute’s Program on Independent Journalism; Carlos Dada, fundador del sitio web El Faro; John Dinges, profesor de la Universidad de Columbia; Gustavo Gorriti, periodista peruano y fundador de IDL Reporteros, y Carlos Lauría, directivo del Comité para la Protección de los Periodistas, entre otros.

Estos profesionales emitieron una declaración que condena “las condiciones brutales” en que los periodistas mexicanos desempeñan su oficio y anunciaron que durante la ceremonia de premiación planean proyectar los más de 145 casos de reporteros de ese país que han sido asesinados, desaparecidos o que han sufrido atentados.

Los lugares más peligrosos

Ahora México se ubica, junto a Somalia y Afganistán, como uno de los lugares más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo. Y los asesinos operan con casi total impunidad”, dice el comunicado del jurado, que lamenta el asesinato del mexicano Javier Valdez Cárdenas, quien ganó este galardón en 2011. “El jurado del Premio Cabot le pide al gobierno del presidente Enrique Peña Nieto que conduzca una investigación completa y creíble sobre este crimen y que le ponga fin al vicioso ciclo de violencia e impunidad que sigue destruyendo a los medios de comunicación mexicanos”.

El presidente de la Universidad de Columbia, Lee C. Bollinger, dijo: “Anunciamos los ganadores de este año en un momento donde nos damos cuenta del peligro intrínseco al periodismo independiente e investigativo, y de nuevo nos acordamos de la vulnerabilidad de los reporteros y la necesidad de unirnos a ellos”.

El argentino Martín Caparrós se ha posicionado como una de las voces imprescindibles del periodismo literario de la región con libros como El interior, Contra el cambio, El hambre y Lacrónica, entre otros. Ha sido un reportero prolífico, columnista, editor y novelista, cuyas obras han sido ampliamente difundidas y muchas de sus crónicas son extensamente estudiadas.

Caparrós siempre ha sido muy franco sobre lo que le parece correcto e incorrecto”, comentó el jurado que resaltó la valentía del periodista al tomar una actitud crítica durante la dictadura militar argentina —por lo que tuvo que exiliarse durante varios años—. También se reconoció la valía de su trabajo “durante las presidencias de los Kirchner, cuando los críticos se convirtieron en el blanco del oprobio militante”.

Preocupación por América Latina

Dorrit Harazim es una periodista y cineasta brasileña que ha desarrollado una brillante carrera informativa en América Latina. Entre sus trabajos más importantes resaltan sus coberturas de la guerra de Vietnam, el golpe militar de Chile en 1973, los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 y todas las ediciones de los juegos olímpicos desde 1980.

Durante los años más oscuros de la dictadura militar en la década de los años sesenta en Brasil, Harazim expuso los abusos a los derechos humanos”, reza el comunicado del premio. Los integrantes del jurado explicaron la importancia de la labor de esta periodista que “continúa cubriendo la injusticia social y el racismo en Brasil desde la perspectiva de la desigualdad de género”.

Nick Miroff, un periodista estadounidense de The Washington Post también fue galardonado por sus trabajos sobre la violencia y la polarización política que afecta a las poblaciones de América Latina. El jurado destacó la experiencia de este reportero en Ecuador, donde evidenció las pugnas entre diversas tribus indígenas por la construcción de un oleoducto, el testimonio de un sacerdote estadounidense que vivió la devastación de los pueblos del norte de México por la violencia del narcotráfico y sus reportajes sobre la paz en Colombia.

Desde sus bases en Ciudad de México y La Habana, Miroff tuvo una única perspectiva del régimen de Castro y el discurso inicial con Estados Unidos”, explica el jurado. “Con detalle, proyectó el anhelo de transformación de los cubanos y el persistente asedio a una revolución desvanecida”.

Periodista “con sentido de autoridad

Entre los reporteros distinguidos este año, está Maureen “Mimi” Whitefield, periodista estadounidense del Miami Herald, que durante décadas se ha dedicado a contar las historias de los movimientos guerrilleros de la región, el surgimiento del narcotráfico y la aparición de los movimientos ecológicos en los países latinoamericanos.

El jurado del Moors Cabot destaca como su contribución más significativa toda la cobertura que ha realizado en Cuba durante largos periodos en los que era muy difícil que una reportera estadounidense pudiera trabajar en la isla: “Ella escribe en el intenso ambiente del sur de la Florida donde la pasión por Cuba es profunda. Sin embargo, se ha mantenido justa y con un sentido de autoridad”.

Este galardón busca resaltar la labor de periodistas que han alcanzado los más altos niveles de excelencia en sus carreras desarrollando reportajes sobre el hemisferio occidental que “contribuyen al entendimiento latinoamericano”. Es considerado como el premio más antiguo del periodismo internacional y fue creado en 1938 por Godfrey Lowell Cabot, un filántropo y hombre de negocios de Boston que decidió honrar la memoria de su esposa María Moors con esta distinción.

Los galardonados serán distinguidos con medallas de oro y un premio en metálico de 5000 dólares en una ceremonia que se celebrará el jueves 10 de octubre. El acto tendrá lugar en la Low Library del campus Morningside de la Universidad de Columbia.