Respeto.

Columnista invitada: Mg (c) María Beatriz Sepúlveda Pérez

Cuando se me invitó a escribir acerca de la experiencia docente, se me vinieron a la mente un sin número de cosas que me han ocurrido en el tiempo de docencia, experiencias en grupo, entre alumnos, con directores, psicólogos, etc., pero a la luz de la contingencia que hoy en día nos atañe es de imperiosa necesidad revisar como llegamos a esto.

Lo que comento ahora es más bien una metáfora de lo que se observa hoy en día en la educación, siento muchas veces que el sistema educacional es una gran vaca lechera, de la cual se obtiene mantequilla, quesos y por supuesto leche y sus subproductos, alimenta a un sin número de personas pero no alcanza para su ternero, eso es la educación. Está alimentando a políticos, analistas, observadores, psicólogos, sociólogos, emprendedores pero no a quienes realmente hacen el trabajo, los MAESTROS y escribo maestros no profesores o pedagogos, somos maestros los que enseñamos, artes, ciencias u oficios, tenemos un título que nos hace expertos en el área, con conocimientos profundos que otro ser no tiene, y con ese nivel en este país no somos tratados ni como pedagogos, palabra de origen griego que significa guía, es el que dirige al niño, esa definición debe ser más aplicada a los padres que claramente hoy en día no hacen el trabajo, pero esa historia es para otro articulo.

Para no desviarme del tema somos quienes hacemos la sociedad, somos quienes hacemos el futuro, de nosotros depende que las personas sean diferentes o iguales, de nosotros depende que las sociedades sean más justas o más competitivas, por lo mismo exijo respeto, el mismo que entregan en Japón, ya que hasta el mismo emperador entiende que sin el maestro no habrían emperadores, y en este país donde las diferencias son tan marcadas, donde el sueldo mínimo apenas alcanza a $225.000 y que a partir del 01 de julio de 2015 subirá a la pecaminosa suma de $241.000 y la de un diputado de esta nación que generalmente no hace su trabajo y legisla para su propio beneficio y no para la de todas las chilenas y chilenos obtiene un sueldo que alcanza la módica suma de $8.605.477, algunos de ellos se defienden con la estúpida escusa de que el “partido” se lleva un alto porcentaje o con “estoy separado y tengo que mantener a mi familia”, al común de las personas si hacemos mal el trabajo tenemos un castigo o nos despiden, en especial a los docentes, muchos de ellos terminan contratos y deben volver a pasar vacaciones estresantes contando las monedas para llegar a marzo, mes de grandes gastos pero eso no importa en las leyes que intentan promulgar, a ninguno de estos “genios” se les a pasado por la mente que es necesario contratos claros, con claridad en las funciones que se deben realizar, no somos consejeros matrimoniales, no somos psicólogos, no somos siquiatras, no somos los padres de esos mal criados que creen que pueden decirnos qué enseñar, cómo evaluar, qué y cómo calificar, no tenemos que tolerar a padres con sentimiento de culpa que no saben lidiar con su propios hijos, si no los puede criar bien, entonces no los tenga.

Diríjanse a nosotros con respeto, no porque lo exigimos, si no porque generaciones de docentes, maestros y pedagogos que estuvieron antes que nosotros fueron quienes hicieron el trabajo que son ustedes, sin ellos ustedes no podrían leer esto, sin ellos no entenderían la diferencia entre una palabra aguda o esdrújula, sin ellos serian incapaces de ser las personas que hoy en día son, y por lo mismo la próxima vez que algún personaje cualquiera quiera hablar mal de un profesor, piense dos veces que ese profesor pasa más tiempo que usted con su hijo, que debe pasar tiempo pensando en hacer “entretenida” una clase para que el “niño o niña” no se aburra, dedique tiempo a entender que usted como padre o madre es el primer pedagogo y que la educación parte por casa, en la escuela, instituto o universidad se imparte conocimiento y por lo mismo cuando el próximo año vea a un maestro recuerde que es el único que en Japón no le hace venia al emperador y que debe ser tratado con respeto.

Magister (c) en Educación mención Dirección y Liderazgo PUC
Profesora de Química PUC
Licenciada en Química USACH