El aterrizaje de Tanza

 

Constanza Andrea Varela de la Barra -“Tanza” en el mundo del espectáculo- es hija de los nuevos tiempos de la televisión. A los 22 años ha conquistado merecidamente el título de “niña terrible” de la farándula. Ahora, en cambio, tropezó con la justicia y, según sus amistades, “se lo ha llorado todo”.

A los 14 años, fue portada de la edición chilena de la revista Tu. Cuatro años después participó en la teleserie Corazón Rebelde de Canal 13. Desde el año pasado, entró al frenesí de la farándula como opinóloga, participante en realities, invitada y notera de TV. Según su retrato en Wikipedia, se convirtió en “la chica más solicitada por los programas de televisión y siendo invitada a los programas Bienvenidos, Quiero mi fiesta Alfombra roja, Sin Dios ni late, Primer plano, En Portada, Morandé con compañía, Secreto a voces y en un capítulo de la serie Infieles... entre otros”. Logró su mayor fama en el insólito reality Amazonas, el cual provocó un enfrentamiento mediático entre Chile y Perú, cuando faltaban meses para los alegatos en La Haya

En pantalla ha desatado la indignación de otros personajes del espectáculo por sus desenfrenadas opiniones. Ello le valió duros enfrentamientos verbales pero nada más. Es, al parecer, lo que da mejores resultados en estos tiempos o, por lo menos, así lo piensan sus protagonistas.

Hasta que, como era inevitable, Tanza se encontró con la horma de su zapato. Lo descubrió el miércoles pasado, cuando tuvo que comparecer en tribunales por una querella presentada en su contra por Kel Calderón Argandoña. Aparentemente para Tanza era apenas un trámite más y así se vio desde su llegada, llamativa y locuaz. Pero debió cambiar rápidamente su ánimo tras ser incluso reprendida por la jueza.

La querellante, que además de estudiar Derecho es hija del conocido abogado Hernán Calderón, no estaba dispuesta a dejar que todo terminara fácilmente. Según el Código Penal, en el caso de injurias, hay delito aunque se trate de afirmaciones verdaderas pero que lesionan el honor de la víctima. La Ley de Prensa agrava las penas cuando el delito se comete con publicidad. En este caso, Tanza dijo en Vértigo que Kel había “estado acostándose casi todo un año” con un futbolista mientras ella era pareja del modelo Pablo Schilling.

Cierta o no esa afirmación, la querella sigue adelante. A comienzos de enero se celebrará una nueva audiencia en tribunales. La parte denunciante pide 540 días de reclusión para Tanza. Y va en serio. Tan en serio, que a la salida, cambiado su ánimo, ella quiso impedir más preguntas, descargando su furia contra el micrófono de un notero y después –en privado- estalló en lágrimas.

Puede ser un exceso de optimismo, pero creo que este debería ser el comienzo de una nueva etapa en nuestro bullanguero mundo del espectáculo.

Hasta ahora se han dicho y soportado improperios, acusaciones con o sin fundamento en la medida que dan rating. Casi nunca se llega a tribunales. Pero es evidente que hay intimidades que sus protagonistas prefieren mantener en reserva.

Y que, al final, cansan a los televidentes

 

A. S.
7 de diciembre de 2012
Publicado en los diarios El Día de La Serena, El Centro de Talca, El Sur de Concepción y La Prensa Austral de Punta Arenas