La encrucijada del PS

Fundado en 1933, el Partido Socialista tiene en Chile una respetable y combativa historia.

Por ello es comprensible el revuelo que causó la revelación de que la periodista Myriam Olate, militante socialista, casada en Osvaldo Andrade, presidente de la Cámara de Diputados, cobra una jubilación bruta de más de cinco millones de pesos.

Consultada por su millonaria pensión, ella fue categórica: “Me parece fantástico tener una pensión así, y por supuesto que me da vergüenza, por las pensiones que tiene la mayoría de los chilenos”. Y agregó: “Me da vergüenza, pero es lo que me tocó”.

Aunque al momento de escribir este comentario hay diligencias pendientes, lo que se critica son las circunstancias en que lo obtuvo. Un detalle llamativo es que presentó su expediente de jubilación en el momento exacto en que podía obtener la suma más alta posible. El ex subsecretario de Economía, Tomás Flores, comentó que esta “arbitraria pensión” revela “la peor cara del sistema de reparto, donde la pensión no tiene que ver con el salario que obtuvo durante su vida laboral activa, sino con la utilización mañosa de la burocracia existente”.

Roberto Garrido, abogado de la Asociación de Oficiales Penitenciarios, comentó que esta abultada pensión, “perjudica a todos los funcionarios de Gendarmería”.

En el debate ha quedado claro que el escándalo pone en el tapete la situación del grupo selecto -gendarmería, investigaciones, carabineros y fuerzas armadas- que quedó al margen del sistema actual de previsión.

Por último, un recuerdo adicional. Según los principios del PS, “la unidad del socialismo y la democracia se funda en la permanente y suprema aspiración a lograr la igualdad y la libertad de todos los seres humanos, considerando ilegítimo sacrificar una en función de la otra

A. S.
Julio de 2016
Publicado en los diarios El Día de La Serena, El Centro de Talca, El Sur de Concepción y La Prensa Austral de Punta Arenas